https://www.granma.cu/deportes/2024-05-07/intenso-el-capablanca-07-05-2024-00-05-32

En el Hotel Habana Libre no se habla de otra cosa que del 57 torneo Capablanca In Memoriam. Decenas se concentran frente a la pantalla situada en el Salón de los Embajadores, para darle seguimiento a lo que sucede en el grupo Élite.

En el piso 17, la ciudad y el mar se ven hermosos. Sin embargo, allí se juegan más que partidas. El ambiente es de nervios y tensión, ronda tras ronda. Previo al inicio de la cuarta vuelta, el primero en llegar es Luis Ernesto Quesada, quien se sirve un café antes de jugar contra su compañero Carlos Daniel Albornoz.

Quien se ve algo intranquilo es el ucraniano Ruslán Ponomariov, rival del indio Aryan Chopra, que le persigue por medio punto. Le molestan el ruido y el frío. La partida era tensa, y necesitaba llevarla a su terreno.

En la cuarta ronda hubo apuros, y tanto Ponomariov como Romanov no hacían más que pasear y salir de la sala para relajarse, y no dejar entrever sus pensamientos. Ya lo dijo Garry Kasparov: este es el deporte más violento del mundo.

El duelo entre cubanos lo ganó Carlos Daniel Albornoz, quien, tras 44 lances de una apertura Ruy López, obtuvo su primera victoria del torneo. En tablas acabó el duelo de Ponomariov y Chopra, en 39 jugadas de una apertura italiana. El ucraniano continúa invicto.

El danés Maeds Andersen venció al noruego Evgeny Romanov en 49 movidas de una defensa francesa, en una partida de más de cuatro horas.

Ponomariov comanda el Élite, con tres puntos, seguido del indio Aryan Chopra (2,5); después Albornoz y Andersen tienen dos unidades, y Quesada 1,5 por encima de Romanov (1).