Palabras claves: ACTIVIDAD FÍSICA/CALIDAD DE VIDA

Título: LA PERCEPCIÓN TEMPORAL COMO CONDICIONANTE DE LA PRAXIA EN LA TERCERA EDAD.
Autores: Mansilla, M.(1), Pastor Pradillo (2), J.L., Gallego del Castillo (3) , F. y Marín García, E.(4)
(1) Doctora en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte por la Universidad de León, España.
(2) Doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Valladolid, España y Doctor en Historia por la Universidad de Alcalá, España.
(3) Doctor por la Universidad de Alcalá, España.
(4) Doctor por la Universidad de Alcalá, España.
Institución: Universidad de Alcalá
País: España

Fuente: Foro Mundial de Educación Física; II Cumbre Iberoamericana de Educación Física y Deporte Escolar; Simposio de Actividad Física y Calidad de Vida; Taller Internacional de  Deporte Escolar y Alto Rendimiento, 2010.


RESUMEN:
La calidad de vida del anciano, en alguna medida, está directamente condicionada por su grado de torpeza motriz. Desde nuestra perspectiva la torpeza se concreta con la “praxia” o conducta motriz, lo que requiere, entre otros, el concurso de factores relacionados con el ámbito cognitivo y con la organización espacio-temporal. El objetivo de este estudio fue evaluar la influencia de un programa de actividad física, dirigido específicamente a la percepción temporal, en la capacidad de coordinación dinámica general de personas mayores de 65 años. El programa de actividad física se desarrolló durante 4 meses, con una frecuencia de dos sesiones semanales de 1 hora de duración.
Se evaluó la capacidad de coordinación dinámica general y la percepción temporal. Los resultados muestran que la torpeza motriz disminuyó significativamente (26,7 ± 23.9 %) con respecto a los valores iniciales. Por el contrario, en el test de percepción temporal no se evidenció ninguna mejoría. En nuestro estudio se observó una relación positiva entre el trabajo de percepción temporal y la eficacia práxica en la población de la tercera edad. Por lo que aconsejamos desarrollar la percepción temporal como un objetivo fundamental de la estrategia de intervención de los programas de actividad física propios de la tercera edad.
PALABRAS CLAVE: Percepción temporal, Coordinación, Praxia, Tercera Edad

 

Es necesario abordar una revisión crítica de las premisas que nos servían hasta ahora para conceptualizar la tercera edad y, aun más, en aquellos aspectos que se refieren a su condición psicomotriz4. Las necesidades propias de la tercera edad e incluso una gran mayoría de las capacidades necesarias para desarrollar dinámicas adaptativas eficaces están condicionadas por lo corporal.
La intervención con personas de la tercera edad, debe estar orientada hacia la consecución de unos determinados objetivos específicos que podrían resumirse en8:
Contribuir a humanizar esta etapa de la vida.
Acompañar en lo posible a los mayores en el ejercicio de su autonomía e independencia.
Contribuir a que puedan permanecer al máximo en su medio habitual motivándoles para que practiquen el autocuidado.
Capitalizar las potencialidades de las personas mayores fomentando su aportación solidaria al resto de la comunidad.
Potenciar su conciencia y sentimiento de pertenencia al medio social donde viven mediante el intercambio entre generaciones.
Dificultar el deterioro psicomotriz propio de la involución senil.
Prácticamente solo se ha contemplado la necesidad y conveniencia de una intervención basada en las posibilidades que ofrece la motricidad para mantener o desarrollar las capacidades físicas básicas reduciéndose la intervención, en la mayoría de los casos, a perspectivas puramente orgánicas1-3,5,9. Las actuales tendencias ya no admiten una perspectiva dualista y exigen que se incluyan otros objetivos que entiendan a la persona desde paradigmas holísticos, globales y unitarios8.
En nuestra investigación se contempla de manera global la realidad de las personas mayores y los procesos propios de esta etapa evolutiva y se pretende intervenir para dotarlas de aquellas cualidades que les serán necesarias, para mantener la estructura conductual adecuada y para facilitar los procesos de socialización y adaptación a las nuevas circunstancias.
La “torpeza” motriz es un término de reciente difusión que, sin embargo, no es producto de una previa definición conceptual. Tradicionalmente se ha relacionado este término con la capacidad de coordinación motriz más que con las estructuras conductuales que, desde Luria, se han identificado con la “praxia”. La concepción, en nuestro criterio
obsoleta, que todavía relaciona la torpeza con la capacidad de coordinación basada en el funcionamiento anatomo-neurológico que describe sobre todo relaciones sinérgicas entre grupos musculares limita a la condición física los objetivos de la intervención en la tercera edad7.
Nosotros consideramos que es más importante y trascendente para la calidad de vida del anciano la significación de la torpeza que se relacionaría directamente con la “praxia” o conducta motriz. Este término supera el viejo concepto de coordinación añadiendo a sus contenidos la necesidad de que la ejecución motriz esté motivada y orientada por una intencionalidad o se diseñe en función de un objetivo.
Este aspecto, en nuestro criterio fundamental, introduce una nueva dimensión o nuevos factores relacionados con el ámbito cognitivo y con operaciones cognitivas propias de la percepción temporal.
Por otra parte, aunque mantuviéramos el uso de la vieja significación de la torpeza como resultado de la descoordinación, deberíamos considerar que cualquier movimiento carece de sentido si no se ubica entre, al menos, dos elementos de presencia invariable: el tiempo y el espacio.
Por tanto, en definitiva, la “torpeza” motriz la hemos entendido como el resultado de diversos factores de distinta naturaleza. En esta conceptualización, damos mayor importancia a la manifestación conductual (diseño del formato motor, elección del objeto de la conducta o el proceso de modularización) que a los factores de ejecución relacionados con la resolución biomecánica que describe el desplazamiento del cuerpo o de un segmento de este en el espacio. Por esta razón, fundamentalmente, es por lo que la investigación se orienta hacia aquellos otros factores que, como es la percepción del tiempo, son imprescindibles tanto para la regulación sinérgica como para la
modularización de la conducta o ejecución del engrama motor.


OBJETIVOS:
Esta investigación pretende diseñar un programa de intervención psicomotricista adecuado a las necesidades de las personas mayores y atendiendo, como objetivo fundamenta, la percepción temporal que influye en la capacidad de coordinación dinámica general.
También, la determinación de este objetivo pretende comprobar las causas que pueden justificar el aumento de la torpeza motriz en los ancianos. Como hipótesis inicial presuponemos que el grado de torpeza del anciano también está determinado por su capacidad de percepción temporal y, por tanto, por la involución senil de esta capacidad.


MATERIAL Y MÉTODO:
1. Sujetos de estudio.

La muestra está formada por 16 personas mayores de 65 años (hombres y mujeres) con una edad media de 71.75 años (± 4.15), participantes del Programa de Actividad física para la 3ª Edad del Patronato Municipal de Deportes del Ayuntamiento de Guadalajara (España). Todos los sujetos eran sanos y físicamente activos, con una práctica de actividad física regular mínima de dos veces por semana (caminar, gimnasia de mantenimiento) no inferior a un año. Todos participaron voluntariamente tanto en el desarrollo del programa de actividad física, como en la realización de las valoraciones.


2. Programa de actividad física.
El programa de actividad física se desarrolló durante 4 meses (de febrero a mayo de 2010), con una frecuencia de dos sesiones semanales de 1 hora de duración cada sesión. En todas las sesiones mantuvo como objetivo específico el trabajo de la percepción temporal.


3. Instrumentos de medida.
Test de coordinación dinámica general para la 3ª edad:
Para la evaluación de la coordinación dinámica general se realizó una rutina que consistió en pisar en un tapiz el color correspondiente a la luz que se encendía en una pantalla situada frente al sujeto, dando medio paso desde la posición de partida e inmediatamente después volver a la misma. Para ello se disponía de 3 segundos; el número de movimientos del test es de 15.
Test de percepción temporal para la 3ª edad:
La evaluación de la percepción temporal se realizó mediante un test creado al efecto. El sujeto debía visualizar, en la pantalla de un ordenador, el recorrido de un coche durante diez segundos, hasta su entrada en una zona opaca. La duración del recorrido del coche por esta zona (10 segundos) debía ser calculada parando el cronómetro cuando se estimasen transcurridos los 10 segundos. El resultado óptimo del test debería indicar en el cronómetro 20 segundos. Se realiza un único intento.
Ambas pruebas fueron realizadas por el mismo personal evaluador, tomándose muestras antes y después de la intervención psicomotriz (pre-test y post-test).


4. Análisis estadístico
Los estadísticos descriptivos que hemos calculado son la media y la desviación estándar de la media. Para el estudio de la comparación de medias se utilizó el test de Hipótesis de las medias mediante la prueba T de Student. Se establecieron niveles de diferenciación de 5% con un intervalo de confianza del 95%, considerándose estadísticamente significativos los valores de p<0.05, muy significativos si p<0.01 y altamente significativos cuando p<0.0016.

En todas las variables fue aplicada la prueba de bondad o ajuste de normalidad a través de las pruebas de Kolmogorov- Smirnov, Shapiro Wilk y distribución gráfica con curva de normalidad.
Fue empleado el programa informático SPSS para Windows versión 14 en Español para el análisis estadístico y el paquete Microsoft Office para la redacción, bases de datos y el diseño de tablas.


RESULTADOS Y DISCUSIÓN:
La tabla 1 muestra los valores descriptivos (media ± desviación estándar) de los aciertos y los errores cometidos en la realización del test de coordinación y el tiempo del test de Percepción Temporal, antes (Pre-test) y después (Post-test) de la intervención psicomotriz con el grupo, así como sus niveles de significación estadística.
Los resultados muestran que el número de errores después del programa de intervención fue significativamente menor que al inicio del mismo. La coordinación dinámica general ha mejorado muy significativamente tras la realización del programa experimental, situándose la disminución de la torpeza motriz en un 26,7 ± 23.9 % con respecto a los valores iniciales. Esta significativa mejoría se produce en todas las direcciones, destacando el paso adelante con los valores más altos, mientras que en el paso a la izquierda los beneficios no son significativos.
Estos resultados, aparentemente, podrían ratificar una relación entre la eficacia práxica y la estimulación del mecanismo temporal, sin embargo, ha de advertirse queno podemos sostener la afirmación de que el programa de intervención resultó eficaz para este objetivo específico, puesto que las mediciones relacionadas con la percepción temporal no fueron satisfactorias habida cuenta que, en nuestro criterio, el instrumento de medición resultó ineficaz por las siguientes posibles razones:
- un diseño erróneo al utilizar información visual de significación espacial (las zonas de recorrido).
- La conversión del problema (percepción del tiempo) en otro de naturaleza distinta (espacial o espacio temporal).
- Uso de recursos procedimentales para medir el tiempo (contar o calcular la velocidad del coche), por lo que su atención estuvo más interesada en el cálculo de un tiempo objetivo que se presentaba contradictorio con las proporciones de la zona opaca.
Esta podría ser una explicación del error, por defecto, de la mayoría de las mediciones.

Tabla 1. Test de Coordinación Dinámica General y Test de Percepción Temporal para mayores, Diferencia entre el Post-test y el Pre-test. Valores descriptivos (media y desviación estándar de la media), comparación estadística de las medias y niveles de significación estadística de las variables.

Por tanto, teniendo en cuenta que si han aparecido diferencias significativas en las mediciones referidas a la coordinación después de haber trabajado de manera específica la percepción temporal, no poseyendo información empírica que demuestre la variación en esta última capacidad, debemos concluir la necesidad de continuar con nuevas investigaciones que aclaren los siguientes supuestos:
1.- el trabajo temporal no incide en la mejora de la ejecución práxica, sino que la naturaleza de los ejercicios realizados durante la intervención exige un nivel de organización imprescindible que, por si mismo, generaría efectos en la capacidad de coordinación. El programa de intervención produce efectos en la capacidad de coordinación. El programa de intervención produce efectos positivos para la coordinación. El programa de intervención produce efectos positivos para la coordinación, aunque no puede determinarse si la causa es un aumento de la capacidad temporal.
2.- La capacidad de percepción temporal influye en la eficacia práxica, aunque las deficiencias del instrumento evaluador utilizado impiden comprobarlo.
3.- Puesto que no se han observado diferencias en el cálculo del tiempo del test de Percepción Temporal, pensamos que esto puede deberse a deficiencias de diseño que invalidan los resultados obtenidos y sus variaciones. Tampoco nos permite conocer la eficacia del programa de intervención aplicado para el desarrollo de la percepción temporal.


CONCLUSIONES:
No podemos confirmar la hipótesis inicial de que existe una relación positiva entre la percepción temporal y la eficacia motriz. No obstante, consideramos aconsejable introducir la percepción temporal como objetivo de los programas de actividad a través de la Motricidad propios de la tercera edad.
Así mismo, podemos establecer, como hipótesis de partida en nuevas investigaciones, que la intervención sobre la percepción temporal produce efectos significativos en dos aspectos importantes:
el aumento de la capacidad de percepción temporal.
El aumento de la eficacia en la organización de praxias que para su diseño y ejecución requieren de la capacidad de percibir el tiempo.

 

BIBLIOGRAFÍA
1. Camiña, F., Cancela, J.M. y Romo, V. (2001). La prescripción del ejercicio físico para personas mayores. Valores normativos de la condición física. Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, 2.


2. González, R., Salguero, A., Tuero, C. y Márquez, S. (2005). La actividad física en ancianos a través de los programas de ejercicio físico, Revista Española de Educación Física y Deportes, 3, 51-56.


3. Kalapotharakos, V.I., Michalopoulos, M., Tokmakidis, S.P., Godolias, G. y Gourgoulis, V. (2005). Effects of a heavy and a moderate resisitance training on functional performance in older adults. J. Strengt Cond. Res. 19(3), 652-657.


4. Levy, B.R. (2003). Mind Matters: Cognitive and Physical Effects of Aging Stereotypes. J. of Gerontology, 58B, 203-211.
5. Mora, J., González, J. L. y Mora Rodríguez, H. (2007). Baterías de tests más utilizadas para la valoración de los niveles de condición física en sujetos mayores. Revista Española de Educación Física y Deportes, 6/7, 107-130.


6. Pardo, A. y Ruíz, M.A. (2005). Análisis de datos con SPSS 13 Base, Mc Graw Hill.


7. Pastor Pradillo, J.L. (2005).Tercera edad, actividad física y estado de bienestar. Revista Española de Educación Física y Deportes, 3, 13-28.


8. Pastor Pradillo, J.L. (2007). Motricidad. Perspectiva Psicomotricista de la Intervención. Sevilla: Wanceulen.


9. Whitehurst, MA., Johnson, BL., Parker, CM., Brown, LE. y Ford, MA. (2005). The benefit of a functional exercise circuit for older adults. J. Strength Cond. Res. 19(3): 697-651.