Palabras claves: PSICOLOGÍA DEPORTIVA

Título:“¿QUÉ ES EL EXTRA DE LOS CAMPEONES?”.
Autor: Dr. Francisco Enrique García Ucha

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Institución: Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte “Manuel Fajardo”
País: Cuba

 

RESUMEN:
Identificar las fuentes que dan lugar a rendimientos deportivos excelentes, se convierte en un autentico desafío. El deporte es un sistema de muy alta complejidad, entre otras cuestiones debido a los problemas para valorar todos los factores que determinan un logro deportivo, la intervención de circunstancias casuales y las dificultades para llegar predecir los acontecimientos, los cuales con mayor frecuencia se encuentran próximos a los límites humanos.
Al explicar las acciones excepcionales de los campeones resulta necesario valorar sus orígenes físicos y psicológicos.
Especial significado tienen las creencias de los campeones sobre su potencial para alcanzar una plusmarca. Las creencias sobre un resultado se establecen por mediadores como la motivación, el compromiso en alcanzar la meta, y la práctica deliberada. En la base de estos procesos se encuentran los productos de la cultura deportiva que están presentes en la interacción con el entrenador como tutor, la organización deportiva, la familia y otros factores del entorno social en que se desenvuelve el campeón.
La literatura en psicología del deporte sobre los campeones es polémica y presenta limitaciones teóricas y metodológicas, abordadas a veces por paradigmas que no modelan las evidencias de la práctica, en la que se revela lo complejo y dinámico del fenómeno, además por las dificultades en los especialistas de asumir una visión multidisciplinar.
Explicar los procesos que dan lugar a las actuaciones relevantes de los campeones desde el punto de vista psicológico presenta determinados grados de dificultad por la complejidad del fenómeno que abarca un número de factores que demanda un enfoque multidisciplinario. El deporte es un sistema de muy alta complejidad, entre otras cuestiones debido a los problemas que representa el control de variables tanto psicológica, fisiológicas, físicas, sociológicas y hasta demográficas, así como la intervención de circunstancias casuales casi imposible de determinar que conllevan dificultades para llegar predecir los acontecimientos.


Inclusive en la actualidad enfrentamos con mayor frecuencia que la obtención de un nuevo record se encuentra próximos a los límites humanos.
En esta conferencia abordamos el tema desde la psicología, sin dejar de mencionar otros aspectos de la dinámica del deporte como lo es la necesidad de considerar la calidad de la preparación deportiva, el rol del entrenador como tutor y otros procesos imprescindibles para la formación de un campeón.
El estudio de los campeones ocupa un lugar dentro destacado dentro de la literatura científica en psicología del deporte. Prácticamente desde los inicios del desarrollo de la especialidad, como consecuencia del interés por encontrar los atributos psicológicos que pueden contribuir a alcanzar rendimientos elevados en condiciones de competencia en el deporte elite.
Las competencias constituyen un fenómeno trascendente dentro del deporte por su carácter único y por sus implicaciones como proceso social que se relaciona cuando se reconoce las diferencias en los resultados y haber alcanzado los objetivos entre los participantes incluso sobre el mismo deportista. Este reconocimiento tiene implicaciones muy fuertes sobre la capacidad de asumir el reto, la auto estima y otras variables psicológicas en la que se implica el “yo y tiene como consecuencias en esta “estructura de reconocimientos” la causa del fracaso por parte de los participantes.
De hecho las condiciones que describe la competencia muestra la necesidad de una gran fortaleza mental para participar en ellas y obtener rendimientos excepcionales.
Identificar las características psicológicas de los campeones resulta útil para optimizar el proceso de preparación deportiva y para predecir los posibles rendimientos, así los marcadores para la selección de talentos deportivos, desarrollando modelos psicológicos ideales en cada modalidad deportiva específica que deben alcanzar los participantes y brindar a la vez orientación tendiente su formación De igual modo, las investigaciones podían equiparar cuáles son los sistemas de enfrentamiento al estrés de entrenamiento y competencia que utilizan los campeones y que pudieran generalizarse a otros deportistas y también para el desarrollo de la preparación psicológica de los deportistas con el propósito de alcanzar rendimientos notables.
Estos estudios estimularon la tendencia a establecer programas de excelencia por medios psicológicos, por ejemplo por Unestahl (1984), Suinn, (1985) Orlick (1986) Salmela (1989)
En esta dirección, se ha desarrollado un abanico de intervenciones que incluyen la visualización, la representación mental, la relajación, el establecimiento de metas, el control del pensamiento, el auto lenguaje, la meditación, bio-retroalimentación el empleo de la música y muchas otras formas de establecer el dominio de las emociones negativas y conservar el potencial físico y psicológico durante la competencia.
En suma, el propósito fundamental de los diferentes enfoques de preparación tendientes a utilizar la psicología para ganar en competencias.
Entre los esfuerzos por determinar los atributos psicológicos de los campeones se encuentra el que llevo adelante por Nekrasov (1973) estudiando deportistas olímpicos advertía la existencia de una relación entre los factores de personalidad del 16 PF de Cattell.
En esa misma línea Viatkin (1974) trabajó el tema del temperamento seguido posteriormente por Fuentes Parra, en los años 90.
Por Morgan (1981) por medio de la aplicación del POMS en deportista que contribuyó al llamado “perfil del Iceberg” que caracteriza a los campeones.
De igual forma, Rushall trabajo por representar al deportista campeón. y Nideffer, (2000) que pretendió encontrar el perfil del campeón olímpico por medio del inventario de estilo de relación interpersonal y atención.
Otros estudios se realizaron por medio del Inventario de Personalidad de Eysenck, donde investigadores como McPherson 1996 relacionaron las características de extroversión e introversión de los deportistas con distintos tipos de tareas, con la inclusion por Eysenck de la dimension psicoticismo, se desenvolvió un modelo poli génico de la personalidad que es empleado por algunos psicólogos del deporte, como predictor de resultados en deportistas elite. Los resultados de estas indagaciones se avalan por medio del análisis estadístico.
Garcia Ucha (2002) estudio por medio del EPI de Eysenck a deportista campeones y no encontró relaciones con su rendimiento y si con variables intermedias entre ellas la disposición a rendir y el compromiso en alcanzar la meta. En la indagación resultó evidente que estas variables intermedias facilitan la creencia en la posibilidad de alcanzar el objetivo.
Pocos deportistas que esperan con deseo los desafíos que pueden enfrentar, cambian sus creencias acerca de su potencial para respaldar sus objetivos. Roger Bannister era uno de esos deportistas. En mayo 1954 Roger Bannister batió un registro que fue considerado imposible superar, por expertos y médicos afirmar que no podía ser hecho fisiológicamente la marca de 4 minutos para la milla. Sin embargo, una vez la barrera psicológica había estado descompuesta al final de 1957, 16 otros corredores habían corrido la milla por debajo de los 4 minutos.
De manera que, el enfoque cuantitativo que esta en la base de las teorías factoriales o de los rasgos de personalidad, presenta limitaciones teóricas y metodológicas, que están presente en la pobre o nula generalziacion de estos resultados en el deporte.
Este tipo de investigación tiene el valor de describir el fenómeno en sus aspectos más generales y, resaltando los resultados sin permitir mostrar la diversidad y complejidad del fenómeno real que necesariamente debe ser orientado a la comprensión del funcionamiento de la subjetividad del deportista.
Gonazlez Rey (1998) argumenta que los procesos, contenidos y funciones psicológicas, no existen de forma pura, atomizada y fragmentada sino formando complejas y dinámicas configuraciones donde contenidos y funciones psicológicas de diferente naturaleza y de diferentes niveles de complejidad se articulan y sé ínter penetran. La fragmentación de lo psicológico ha estado presente en muchas de las tendencias dominantes de la Psicología, lo que se expresa hoy en un importante cuerpo de conocimientos con relación a procesos, variables y hechos psicológicos, pero con relativamente poca producción en lo que se refiere a la comprensión del sujeto en su complejidad real.
Las pesquisas con deportista demandan que algunos de los instrumentos y formas
de trabajo que se utilizan sean reformulados creativamente para trabajar con esta población, la que también demanda formas diferenciadas de aproximación e investigación.
En nuestros estudios partimos de la teoría de la subjetividad y de la categoría subjetividad.
En opinión de González Rey (2000) la subjetividad es un sistema complejo de significaciones y sentidos subjetivos producidos en la vida cultural. La subjetividad individual es determinada socialmente, más no por un determinismo lineal externo, de lo social a lo subjetivo y si un proceso de constitución que integra formas simultaneas de la subjetividad social e individual. El individuo es un elemento constituyente de la subjetividad social y es simultáneamente, se constituye de ella.
Todo lo contenido de la experiencia del deportista aparece subjetivado en configuraciones, por las que adquiere un sentido subjetivo en su integración con otros estados dinámicos, como lo es la motivación, las reflexiones, la autoestima, la autovaloración que van relacionándose en lo que se denomina por González Rey configuraciones Esa integración no es una suma aditiva de los elementos que la integran, mas un nuevo momento cualitativo, que se define por su funcionamiento y sentido subjetivo dentro de los estados dinámicos comprometidos con a su aparición.
El termino configuración permite la diferenciación cualitativa de los procesos psíquicos. singulares, se opone a la fuerte tendencia del pensamiento psicológico fundamental de la epistemología cuantitativa de encontrar definidos universales que permitan diferenciar modelos responsables por una u otra forma de expresión humana, como la diferenciación de los deportistas que obtienen resultados excepcionales de los que fracasan en las tareas. Quieren modelar esas diferencias por medio de la cuantificación de las características que poseen, consideradas como rasgos dimensiones o tendencias que pudieran ser medidas por pruebas psicológicas y usadas como criterio para distinguir grados de desarrollo en sus rendimientos de los deportistas estudiados.
Las tentativas descritas fracasan por lo déficit de sus hipótesis de partida, como pensar que las diferencias de los procesos psíquico complejos, puedan ser definidos por medio de modelos cuantitativos que consideran lo estudiado como entidades homogéneas, que varia solo en atributos precisos y comparables, susceptibles de ser medidos de forma linear por pruebas estandarizadas.
Dos aspectos principales de la categoría subjetividad, es en primer lugar la tentativa de comprender lo psicológico no por la su separación y, consecuentemente, por su reducción a formas de expresión y a procesos simples, más que a los procesos de sentido y de significados que aportan para la complejidad por el carácter multidimensional, recursivo y contradictorio como son concebidos, por ejemplo, los procesos identificados como autoestima, identidad, representaciones, valores, motivación. Estas categorías aparecen en otras teorías de manera separadas y no en las formas complejas en que en realidad se agrupan y dan lugar a la a complejas configuraciones que regulan el comportamiento y la actividad de las personas. Para la teoría de la subjetividad ellas representa una
forma compleja de concebir o funcionamiento psicológico humano. Y una segunda cuestión es la que concierne a la articulación de lo social y lo individual.
Los elementos constitutivos de la subjetividad se analizan por medio del concepto
de configuración que nos permite establecer las formas de organización de la
personalidad como forma de organizada de la subjetividad, entre ellas la tendencia
orientadora de la personalidad.
Desde el enfoque cualitativo García Ucha (2001) estudio la categoría tendencia
orientadora de la personalidad por medio de un conjunto de técnicas semiabiertas
y abiertas aplicadas deportistas de alto rendimiento, destacando que aquellos que
presentan la tendencia orientadora de la personalidad obtenían rendimientos
elevados y estables mientras que quienes no la presentaban podía obtener
rendimientos elevados pero no estables.
Los resultados llaman la atención al estudio de categorías como autovaloración,
motivación, autoconfianza, capacidad de control emocional que son elementos
importantes en el contenido de las configuraciones en las que se expresa la
subjetividad del deportista.
El interés por penetrar en las tendencias de la subjetividad del deportista a abierto
paso a los enfoques más cualitativos, biográficos, que exploran los aspectos
emocionales y sociales, y que tratan de encontrar en estos campos las claves de
la pericia.
Una de las líneas más intensas de indagación ha sido la que ha explorado las
diferentes cualidades perceptivo-cognitivas de los expertos con relación a quienes
todavía no han alcanzado ese nivel de pericia, investigaciones recogidas
recientemente en un excelente documento de Starkes , Helsen y Jack (2001) que
resalta como el entrenamiento alimenta al sistema cognitivo y lo convierte en un
sistema experto.
Es de importancia señalar que los resultados psicológicos de los estudios sobre
los campeones sólo alcanzan consistencia cuando se toma en consideración otras
variables como lo es el grado de entrenamiento del deportista, su formación
atlética, las metodologías empleadas por el entrenador y dinámica de
organización deportiva, desde los directivos, entrenadores, y el personal
especializado para el apoyo de la preparación deportiva, así como la familia y
otros factores del entorno social en que se desenvuelve el deportista.
El campeón es un producto de la cultura deportiva donde se ha desarrollado.
Ampliando las perspectivas que adquiere el estudio de los campeones Starkes,
Helsen y Jack, 2001; Starkes y Ericsson, 2003, Ruiz, 2006; dieron paso a estudios
variados y diferentes en los que una variable o diversas variables fueron
estudiadas y comparadas en muestras de deportistas de diferente nivel de pericia.
Ruiz (2006) plantea que para poder indagar estos aspectos, los deportistas
expertos y no expertos han sido evaluados en aptitudes tales como sus tiempos
de reacción, sus tiempos de movimiento, su conocimiento declarativo,
procedimental, estratégico o meta cognitivo, y sobre su competencia para resolver
problemas tácticos específicos de sus diferentes deportes. Se han estudiado las
capacidades visuales. Los estudios han abarcado deportista de tenis, el boxeo, el
kárate, la equitación o el tiro con carabina (Starkes, Helsen y Jack , 2001.).
Actualmente, a estas cuestiones se añaden otras muchas más de carácter
emocional, social o ambiental, que están siendo objeto de estudio.
Finalmente en la última década ha surgido en el ámbito investigador la hipótesis
denominada de la Práctica Deliberada, propuestas por (Ericsson, Krampe y Tesch-
Römer, 1993; Ericsson, 1996) La tesis de estos autores es preferentemente de
carácter ambientalista y da un papel muy relevante a la cantidad y calidad del
entrenamiento. Denominan su teoría como La regla de las 10, 000 horas. Que
toma aproximadamente 10,000 horas de práctica antes de que cualquier persona
individual pueda hacerse un experto. El corolario de esta regla es eso que las
diferencias en el talento reflejan las diferencias en la cantidad y la estilo de la
práctica, y no las diferencias en la habilidad innata.
La cuestión que ha planteado este enfoque sobre la práctica es si la práctica
deliberada es suficiente para explicar el rendimiento experto. Si bien muchos de
los aspectos propuestos por esta teoría han recibido un apoyo en la investigación,
también ha tenido toda una serie de críticas que es necesario considerar, como el
hecho de que existan deportistas que han adquirido una elevada pericia en su
deporte sin la necesidad de cumplir la regla de los diez años, o el hecho de que
una elevada cantidad de práctica deliberada no dé como resultado un rendimiento
experto, lo que reclama una mayor consideración de los aspectos motivacionales,
el compromiso temprano y de la retención en el rendimiento experto (Starkes,
Helsen y Jack, 2001).
Estas dificultades resaltan las limitaciones de los procedimientos de indagación y
las grandes diferencias individuales que pueden encontrarse entre los deportistas
y entre los diferentes deportes, lo que lleva a pensar si de lo que se debiera hablar
es más de deportistas expertos que de rendimiento experto en general, de ahí el
interés que en los últimos tiempos tiene el estudio biográfico, fenomenológico e
incluso hermenéutico de los deportistas que han llegado a lo mas alto (Cabanillas,
2004).
Al contemplar los diferentes enfoques y dirección de las investigaciones esta
llevan a lo planteado referente a la necesidad de dirigir los estudios de lo que lo
que Wrisberg llamaba “el enfoque multitarea” (Wrisberg, 1993)
“multifactorial”(Sáenz et al., 2005) o “integrado”(Tenenbaum,. 2003).
Es valido reclamar que el estudio de los campeones sea abordado desde una
perspectiva sistémica, en donde se analicen los factores de manera integrada,
intentado encontrar en última instancia cuáles son las variables determinantes en
el largo recorrido hacia la excelencia.
Por último, destacar además dentro de estas perspectiva de estudio como señala
Ruiz(2006) las aportaciones que los actuales enfoques ecológicos y dinámicos
están ofreciendo nuevas visiones para el estudio psicológico de la pericia en el
deporte desde un enfoque que busca el estudio del deportista experto en
constante interacción con su medio (Beek, Jacobs, Daffershofer y Huys, 2003).
La complejidad del problema queda evidenciada por lo tratado hasta el momento y
nos estimula a la búsqueda aun en proceso creciente de perfeccionamiento de
qué es el extra de los campeones.