Palabras claves: ANTROPOMETRIA/POSTURA/TENIS

Título: Diferencias antropométricas entre el hemi-cuerpo derecho e izquierdo de instructores de tenis adultos y niños principiantes y la incidencia de las desviaciones posturales comunes

Título Original: Anthropometric  Differences Between the Right and the Left Hemi-body of Tennis Instructor Adults and Children Beginners in the Sport and Incidence of Standard Postural Deviations 

Autores: Atopp Abrahao, Marcio Ricardo¹  y Mello, Daniele¹; Colegio Brasilero de Actividad Física, Salud y  Deporte

Email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 

Traductor: Lic. Antonio A. Pierra Sardiñas - CEPID Holguín 

Fuente: Fitness and Performance Journal, Río de Janeiro, 2008, (7) 4, pp.264-270, ref: 5 (Online Edition)

Texto completo:

 

INTRODUCCION:

El tenis de campo fue llevado al Brasil por los ingleses hacia finales del siglo XIX, y los primeros juegos oficiales se celebraron en la ciudad de Río de Janeiro. A pesar de su pobre estructura, si se compara con países como Estados Unidos, Inglaterra, Francia y Australia entre otros, el tenis brasileño ha dado figuras de relieve internacional como María Esther Bueno, Edson Mandarino, Thomaz Koch, Luiz Mattar, Carlos Alberto Kirmayr, Fernando Meligeni, Gustavo Kuerten. El tenis de campo y otros deportes con raqueta como el tenis de mesa, el raquetbol y  el bádminton poseen especificidades muy importantes como el unilateralismo que provoca diferencias morfofuncionales y debe tomarse muy en cuenta a fin de evitar el desbalance muscular con posible riesgo de lesiones o disminución de la capacidad funcional.

En Brasil el número de practicantes del tenis tiene cifras significativas tanto en el nivel competitivo como en el recreativo. El tenis competitivo, caracterizado por la búsqueda incesante para mejorar el rendimiento, ha ocasionado a los principiantes variadas formas de lesiones músculo-esqueléticas que pueden atribuirse a una serie de factores como son: la biomecánica de la postura incorrecta, el uso excesivo de movimientos repetitivos, la utilización de equipamiento deportivo inadecuado para la disciplina y/o el atleta, el tipo de piso de la cancha, entre muchos otros.

Debido al predominio del uso del lado dominante, el estudio propuesto tenía la intención de analizar la existencia de diferencias antropométricas relacionadas con la longitud de los miembros superiores en jugadores de tenis asiduos que han practicado este deporte durante un mínimo de 8 años, así como cuantificar la existencia de diferencias óseas relacionadas con el diámetro y la longitud de los mismos.

 

MATERIALES Y METODOS:

Tipo de estudio

Se empleó una tipología descriptiva exploratoria.

Sujeto de estudio

La muestra se dividió en dos grupos. El primer grupo estaba compuesto por niños entre 6 y 10 años, practicantes del deporte por al menos 2 años, del sexo masculino. El segundo grupo estaba compuesto por entrenadores entre 22 y 37 años de edad, del sexo masculino, y practicantes del deporte de forma ininterrumpida por al menos 8 años y que no habían realizado ningún tipo de actividad física agotadora una hora y media antes de la prueba para evitar alteraciones en los resultados.

Se consideraron como criterio inclusivo a los atletas capaces de completar la evaluación de la composición corporal y de la evaluación postural que estuvieran de acuerdo con participar y que se divulgaran los resultados de la investigación manteniendo el anonimato.

Procedimientos y protocolos:

Las pruebas se llevaron a cabo en el Laboratorio de Mediciones y Evaluaciones del campus de la Universidad Estacio de Sa y evaluadas de acuerdo con los parámetros determinados para el estudio. Los sujetos respondieron cuestionarios de los criterios de inclusión. En el caso del grupo de los niños la autorización de las respuestas y de la evaluación la dieron sus responsables.

Perimetría

El segundo proceso fue la antropometría, dividida en mediciones de la circunferencia de los miembros superiores e inferiores y se utilizó una cinta métrica metálica antropométrica con una precisión de 1 mm. Las medidas se tomaron desde la posición ortostática, los brazos relajados a los lados del cuerpo con las palmas de las manos contra  los muslos. Para medir la circunferencia del brazo relajado (medición del bíceps braquial) la cinta métrica se colocó a la altura de la línea media del acromion radial, de forma perpendicular al eje longitudinal del húmero. Para realizar la medición del brazo contraído se colocó la cinta métrica con el antebrazo flexionado en un ángulo de 45 grados y el brazo en ángulo recto con respecto al piso. Estas mediciones se registraron durante la contracción máxima de los músculos flexores.

El perímetro del antebrazo se realizó colocando la cinta métrica en el área de mayor masa muscular con el brazo ligeramente contraído y el antebrazo en decúbito supino.

Para la perimetría del muslo proximal  se colocó la cinta  un centímetro por debajo del glúteo con el peso del cuerpo distribuido por igual sobre las dos piernas. La perimetría de la pantorrilla se realizó sobre el área de mayor masa muscular con la cinta colocada en posición perpendicular al eje longitudinal de la pierna.

Al concluir la perimetría de los miembros superiores e inferiores se procedió a la medición de los diámetros de los huesos.

Diámetro Óseo

Fernandes Filho¹ hace referencia al diámetro de los huesos como un proceso biométrico y se lleva a cabo considerando dos puntos que pueden ser simétricos o no, usualmente colocados en un plano perpendicular al eje longitudinal del cuerpo. Tiene gran importancia para el seguimiento del desarrollo óseo.

El instrumento utilizado para llevar a cabo el estudio fue el paquímetro con una precisión de 0.1 mm. Este material posee diferentes tamaños y permite mayor facilidad en su manipulación de acuerdo con los segmentos corporales.

Para realizar las mediciones con un calibrador hay que tomar precauciones como no dejarle suelto, no ejercer una presión excesiva con el instrumento en el lugar determinado, y éste debe tener una precisión de 0.1 cm.

Los principales puntos de referencia utilizados en la investigación y la técnica aplicada para obtener los diámetros de los huesos fueron:

  • Diámetro del biestiloideo: las puntas del calibrador se colocan en los procesos estiloideos del radio y del cúbito con el antebrazo formando un ángulo de 90º respecto al brazo
  • Diámetro del birnaléolo: los brazos del paquímetro se colocan en el maléolo medio y lateral con el pie del sujeto  formando un ángulo de 90º  con la pierna
  • Diámetro del bicóndilo del fémur: El sujeto debe estar sentado con la pierna formando un ángulo de 90º con respecto al muslo; los brazos del calibrador se colocan en el cóndilo femoral medio y lateral
  • Diámetro biepicondilar del húmero: los sujetos colocan el antebrazo y el brazo en un ángulo de 90º, las puntas del calibrador se colocan en la porción media y lateral del epicóndilo del húmero

Longitud Ósea

Al concluir las mediciones  del diámetro óseo se llevaron a cabo las mediciones de la longitud ósea, divididas en radial, ulnar y estiloidea del dedo del medio. Se utilizó un calibrador (Cescorf®) de brazos largos con una precisión de 0.1 mm.

Para medir la longitud radial hay que localizar la cabeza del radio y su respectivo proceso estiloideo con el sujeto parado en posición anatómica.

La longitud del cúbito se tomó a partir de su proceso estiloideo con el sujeto en posición anatómica.

La longitud de la mano se midió con la mano del sujeto en posición supina con los dedos extendidos. Uno de los brazos del antropómetro se colocó en la línea media estiloideal y el otro en la parte más distal del  dedo del medio.

Evaluación de la postura

Al finalizar las mediciones antropométricas se procedió a realizar la evaluación de la postura. Para completar estos datos se utilizaron los modelos de predicción del laboratorio de la institución. Se comenzó por la vista posterior seguida de la lateral y la frontal.

De acuerdo con Kendal, citado por Batista Junior², la postura es un estado formado por una serie de posiciones de las articulaciones del cuerpo en un momento determinado.

Para Bricot³ existe una postura invariable que representa la posición ideal del cuerpo en el espacio en un momento determinado de nuestro desarrollo filogenético. El autor plantea que debe existir una simetría y proporcionalidad entre el punto de referencia y los planos sagital, frontal y horizontal.

En el plano sagital, el eje vertical del cuerpo pasa por la apófisis del vértice odontoideo de la segunda vértebra cervical y la tercera vértebra lumbar y se proyecta hacia el centro de sustentación cuadrilateral de ambos pies. Las escápulas y los glúteos deben estar alineados y la postura lumbar debe tener entre 4 y 6 cm. y la cervical de 6 a 8 cm.

En el plano frontal, diferentes líneas deben estar en el mismo plano horizontal, que comienza en la línea  entre las pupilas, la línea entre los dos tragos, la línea entre las dos tetillas, los dos huesos estiloideos, el cinturón escapular y el cinturón pelviano.

En el plano horizontal no debe existir desviación entre los dos glúteos ni rotación a nivel de las líneas escapular y pélvica. Cualquier desviación de las curvaturas de la columna o de los accidentes anatómicos con relación a la línea de gravedad, caracteriza a la desviación postural.³

Carnaval³ clasifica a la escoliosis como una deformación de la desviación lateral de la columna. Su análisis parte de una vista desde  la parte posterior, verificando la longitud lineal de los procesos espinosos.

Bricot4 clasifica a la lordosis como la concavidad posterior y a la cifosis como la convexidad posterior de la columna. Su evaluación se lleva a acabo con los sujetos en posición ortostática con el costado hacia el evaluador para analizar las curvaturas fisiológicas de la columna. Si se verifica una acentuación de éstas curvaturas, entonces se diagnostica la patología. En dependencia de la acentuación de las curvaturas, se pueden clasificar en desviaciones ligeramente acentuadas y desviaciones acentuadas.

Carnaval³ clasifica en hiperlordosis cervical cuando la acentuación de la curvatura se localiza en la región cervical; hipercifosis dorsal cuando se localiza en la región toráxica e hiperlordosis lumbar cuando se localiza en la columna.

 

RESULTADOS

Niños

Se analizaron los valores antropométricos de niños que practican el tenis de campo; se midieron las circunferencias, diámetros y longitudes.

Circunferencias

Brazo relajado - el 40% de la muestra  tuvo la circunferencia del brazo derecho relajado mayor que el brazo izquierdo con un promedio de 0.3 cm de diferencia. El 30%  presentó la circunferencia del brazo izquierdo mayor que la del derecho con un promedio de 0.5 cm de diferencia y el 30% arrojó una simetría en las mediciones.

Brazo contraído – el 50 %  de la muestra tuvo la circunferencia del brazo derecho  contraído mayor que la del izquierdo con un promedio de 0.3 cm de diferencia. El 30% de la muestra presentó una simetría en las mediciones, y el 20% tuvo la circunferencia del brazo izquierdo contraído mayor que la del derecho, con un promedio de 0.7 cm de diferencia.

Antebrazo – el 60% de la muestra presentó la circunferencia del antebrazo derecho mayor que la del izquierdo con un promedio de 0.6 cm de diferencia. El 20% de la muestra presentó la circunferencia del antebrazo izquierdo mayor que la del derecho con un promedio de 0.8 cm de diferencia y el 20% presentó simetría en las mediciones.

Puño – el 50% de la muestra tuvo la circunferencia del puño izquierdo mayor que la del derecho con un promedio de 0.4 cm de diferencia. El 40% tuvo la circunferencia del puño derecho mayor que la del izquierdo con un promedio de 0.3 cm de diferencia, y el 10% de la muestra presentó simetría en las mediciones.

Muslo – el 30% de la muestra tuvo la circunferencia del muslo izquierdo mayor que la del derecho, con un promedio de 1.0 cm de diferencia. El 40% de la muestra presentó simetría en las mediciones,  y el 30% tuvo la circunferencia del muslo derecho mayor que la del izquierdo con un promedio de 0.7 cm de diferencia.

Pierna – el 50% de la muestra  tuvo la circunferencia de la pierna izquierda mayor que la de la derecha con un promedio de 0.5 cm de diferencia. El 30% tuvo la circunferencia de la pierna derecha mayor que la de la izquierda con un promedio de 0.8 cm de diferencia, y el 20% de la muestra presentó simetría en las mediciones.

Diámetros

Biepicóndilo del húmero – el 40% de la muestra presentó un diámetro biepicondilar del húmero derecho mayor que el del izquierdo con un promedio de 0.2 cm de diferencia. El 40% de los sujetos presentaron un diámetro biepicondilar del húmero izquierdo mayor que el del derecho con un promedio de 0.2 cm de diferencia y el 20% de la muestra presentó simetría en las mediciones.

Biestiloideo – el 50% de la muestra presentó un diámetro del biestiloideo derecho mayor que el del izquierdo, con un promedio de 0.2 cm de diferencia. El 30% de la muestra presentó un diámetro del biestiloideo izquierdo mayor que el del derecho con un promedio de 0.2 cm de diferencia, y el 20% de la muestra presentó simetría en las mediciones.

Bicóndilo del fémur – el 60% de la muestra presentó un diámetro del bicóndilo del fémur derecho mayor que el del izquierdo, con un promedio de 0.2 cm de diferencia. El 20% presentó un diámetro del bicóndilo del fémur izquierdo mayor que el del derecho, con un promedio de 0.3 cm de diferencia, y el 20% presentó una simetría en las mediciones.

Bimaléolo – el 70% de la muestra presentó un diámetro del bimaléolo izquierdo mayor que el del derecho, con un promedio de 0.2 cm de diferencia. El 10% presentó un diámetro del bimaléolo derecho mayor que el del izquierdo, con un promedio de 0.1 cm de diferencia, y el 20% presentó una simetría en las mediciones.

Longitudes

Acromion radial – el 40% de la muestra presentó una longitud del acromion radial derecho mayor que la del izquierdo con un promedio de 1.0 cm de diferencia. El 30% de la muestra presentó una longitud del acromion radial izquierdo mayor que la del derecho con un promedio de 0.4 cm de diferencia, y el 30% de la muestra presentó simetría en las mediciones.

Estiloideo radial – el 50% de de la muestra presentó una longitud del estiloideo radial izquierdo mayor que la del derecho, con un promedio de 0.2 cm de diferencia. El 40% de la muestra presentó una longitud del estiloideo radial derecho mayor que la del izquierdo con un promedio de 1.3 cm de diferencia, y el 10% presentó simetría en las mediciones.

Dedo – el 50% de la muestra presentó una longitud del estiloideo del dedo del medio izquierdo mayor que la del derecho, con un promedio de 0.3 cm de diferencia. El 40% de la muestra presentó una longitud del dedo del medio derecho mayor que la del izquierdo con un promedio de 0.4 cm de diferencia, y el 10% de la muestra no arrojó diferencias en las mediciones.

Manoel 50% de la muestra tuvo mediciones simétricas en la longitud de las manos. El 40 % de la muestra presentó una longitud de la mano derecha mayor que la de la izquierda, con un promedio de 0.2 cm de diferencia, y el 10% de la muestra presentó una longitud de la mano izquierda con un promedio de 0.1 cm de diferencia.

Porcentaje general de las mediciones

Al adicionar todas las medidas de los sujetos y dividirlas por el número de mediciones se puede apreciar que el 43,6 % de las mediciones fueron mayores del lado derecho de los sujetos. El 35,7% de las mediciones fueron mayores del lado izquierdo, y el 20.7% no tuvo diferencias al compararse de forma bilateral.

En cuanto a la evaluación  postural de la columna vertebral de los niños, se reportó una alta incidencia de lordosis con ligera desviación en el 70% de la muestra, el 40% con escoliosis, otro 40% con cifosis y el 20% de lordosis con desviación acentuada.

Casi la totalidad de los problemas posturales tienen su génesis en la niñez,  principalmente los relacionados con la columna y que han sido causados por traumatismos emocionales, sociales y factores culturales de tipo hereditarios.

Verderi5 hace referencia a la atención especial que se le debe prestar al entorno escolar donde niños y adolescentes adquieren hábitos posturales incorrectos y realizan actividades físicas  que no son compatibles con su desarrollo, cuando en realidad deberían estar insertados en un programa de ejercicios específicos individualizados. En este caso es muy importante la evaluación de la postura para poder detectar algún desequilibrio y poder guiar a los estudiantes hacia actividades de mayor beneficio sin riesgos. Sin la evaluación se puede acentuar el desequilibrio cuando se realizan actividades sin orientación.

 

Instructores

Se analizaron los valores antropométricos de los instructores de tenis de campo; se midieron las circunferencias, diámetros y longitudes y se obtuvieron los resultados siguientes:

Circunferencias

Brazo relajado - el 85.7% de la muestra  tuvo la circunferencia del brazo derecho relajado mayor que el brazo izquierdo con un promedio de 1.0 cm de diferencia. El 14.3%  presentó la circunferencia del brazo izquierdo mayor que la del derecho con un promedio de 1.0 cm de diferencia.

Brazo contraído – el 85.7 %  de la muestra tuvo la circunferencia del brazo derecho  contraído mayor que la del izquierdo con un promedio de 1.1 cm de diferencia. El 14.3%  tuvo la circunferencia del brazo izquierdo contraído mayor que la del derecho, con un promedio de 1.0 cm de diferencia.

Antebrazo – el 100% de la muestra presentó la circunferencia del antebrazo derecho mayor que la del izquierdo con un promedio de 1.8 cm de diferencia.

Puño – el 100% de la muestra tuvo la circunferencia del puño derecho mayor que la del izquierdo con un promedio de 0.8 cm de diferencia.

Muslo – el 57.1% de la muestra tuvo la circunferencia del muslo derecho mayor que la del izquierdo, con un promedio de 0.8 cm de diferencia. El 28.6% de la muestra tuvo la circunferencia del muslo izquierdo mayor que la del derecho con un promedio de 1.5 cm de diferencia. El 14.3% de la muestra presentó simetría en las mediciones.

Pierna – el 57.1% de la muestra  tuvo la circunferencia de la pierna derecha mayor que la de la izquierda con un promedio de 0.6 cm de diferencia. El 14.3% tuvo la circunferencia de la pierna izquierda mayor que la de la derecha con un promedio de 1.6 cm de diferencia, y el 28.6% de la muestra presentó simetría en las mediciones.

Diámetros

Biepicóndilo del húmero – el 71.4% de la muestra presentó un diámetro biepicondilar del húmero derecho mayor que el del izquierdo con un promedio de 0.4 cm de diferencia. el 28.6% de la muestra presentó simetría en las mediciones de este segmento.

Biestiloideo – el 57.1% de la muestra presentó un diámetro del biestiloideo derecho mayor que el del izquierdo, con un promedio de 0.2 cm de diferencia. El 28.6% de la muestra presentó simetría en las mediciones, y el 14.3% presentó un diámetro del biestiloideo izquierdo mayor que el del derecho con un promedio de 0.1 cm de diferencia.

Bicóndilo del fémur – el 42.9% de la muestra presentó un diámetro del bicóndilo del fémur derecho mayor que el del izquierdo, con un promedio de 0.3 cm de diferencia. El 42.9% presentó ambos miembros con las mismas mediciones y el 14.3% presentó un diámetro del bicóndilo del fémur izquierdo mayor que el del derecho, con un promedio de 0.1 cm de diferencia

Bimaléolo – el 42.9% de la muestra presentó un diámetro del bimaléolo derecho mayor que el del izquierdo, con un promedio de 0.3 cm de diferencia. El 42.9% presentó un diámetro del bimaléolo izquierdo mayor que el del derecho, con un promedio de 0.3 cm de diferencia, y el 14.3% presentó una simetría en las mediciones de los dos segmentos.

Longitudes

Acromion radial – el 71.4% de la muestra presentó una longitud del acromion radial derecho mayor que la del izquierdo con un promedio de 0.8 cm de diferencia. El 28.6% de la muestra presentó una longitud del acromion radial izquierdo mayor que la del derecho con un promedio de 0.4 cm de diferencia.

Estiloideo radial – el 85.7% de de la muestra presentó una longitud del estiloideo radial derecho mayor que la del izquierdo, con un promedio de 1.4 cm de diferencia. El 14,3% de la muestra presentó una longitud del estiloideo radial izquierdo mayor que la del derecho con un promedio de 0.1 cm de diferencia.

Dedo – el 42.9% de la muestra presentó una longitud del estiloideo del dedo del medio derecho mayor que la del izquierdo, con un promedio de 0.4 cm de diferencia. El 28.6% de la muestra presentó una longitud del dedo del medio izquierdo mayor que la del derecho con un promedio de 0.4 cm de diferencia, y el 28.6% de la muestra presentó simetrías en las mediciones.

Manoel 100% de la muestra  presentó una longitud de la mano derecha mayor que la de la izquierda, con un promedio de 0.5 cm de diferencia.

Porcentaje general de las mediciones

Al adicionar todas las medidas de los sujetos y dividirlas por el número de mediciones se puede apreciar que el 69.4 % de las mediciones fueron mayores del lado derecho de los sujetos. El 17.3% de las mediciones fueron mayores del lado izquierdo, y el 13.3% no tuvo diferencias al compararse de forma bilateral.

Si se compara el porcentaje general de los niños con el porcentaje general de los instructores se puede ver claramente el aumento de la incidencia de las mediciones del lado derecho con respecto al izquierdo. En este caso puede estar dado por el tiempo excesivo de entrenamiento de este deporte unilateral.

Las circunferencias del puño y del antebrazo así como el largo de la mano de los instructores fueron absolutamente superiores del lado derecho, lo cual puede haber sido producido por la fuerza isométrica desplegada para sostener la raqueta al impactar con la pelota.

En cuanto a la evaluación postural de la columna vertebral de los instructores de tenis de campo, se encontraron patologías de gran incidencia con una propensión a la escoliosis del 65.7% de la muestra, cifosis con ligera desviación en un 42.9% y lordosis en 28.6% de los sujetos. También se encontraron patologías de lordosis y cifosis con desviación acentuada en el 14.3% de la muestra.

La alta incidencia de patologías relacionadas con la columna en los instructores demuestra la necesidad de trabajar en la corrección postural y muscular con un enfoque bilateral con el objetivo de minimizar posibles incapacidades profesionales debido a lesiones o dolores causados por las desviaciones posturales y la asimetría corporal.

Batista Junior² plantea que la gimnasia correctiva para el mantenimiento de la postura es indispensable ya que debe aplicarse para evitar consecuencias estructurales de consideración, y patentiza su uso en la cancha de tenis ya que este deporte presupone un trabajo unilateral del cuerpo.

De acuerdo con Kendal, citado por Batista Junior² como referente original, si los defectos posturales fueran sólo un problema de estética se limitaría la búsqueda de problemas. Pero los defectos posturales que persisten pueden causar incomodidad, dolor o incapacidad. La ampliación de los efectos de incomodidad a incapacidad está vinculada con la gravedad y persistencia de los defectos.

Al analizar los datos referidos a las circunferencias de ambos grupos de estudio se puede apreciar un aumento abrupto en el predominio de las mediciones del lado derecho de los instructores con relación a los niños. Los promedios de los niños fueron de un 41.7% contra el 76.0% de los instructores. Así llegamos a la conclusión de que casi se duplicaba la cantidad del segundo grupo. Las mediciones del lado izquierdo disminuyeron al comparar a los niños con los instructores de un 33.3% a un 16.7%. Esto demuestra el crecimiento desigual de las circunferencias de los hemisferios, probablemente motivado por la especialización de un deporte unilateral.

En cuanto a los diámetros de los huesos se evidenció un aumento no tan significativo como en las circunferencias, pero al comparar los diámetros del lado derecho de los niños con los de los instructores se observó un aumento en los primeros, 40% - 53.6%  y 40%  - 17.9% (más de la mitad) del lado izquierdo. Se llegó a la conclusión de que no sólo se pueden producir alteraciones en la masa muscular y diferencias en los diámetros de los huesos. En el caso de las mediciones del lado izquierdo hubo una reducción de más del doble al comparar ambos grupos.

Al confrontar los datos relacionados con las longitudes de los huesos de los dos grupos se determinó un aumento con relación a las mediciones del lado derecho de los niños que fueron superiores a las de los instructores, 40% - 75% y en cuanto al lado izquierdo disminuyeron 35% - 17.9%.

Ante tales resultados se pudieron verificar todos los porcentajes entre los grupos de control: los correspondientes al lado derecho aumentaron y los del izquierdo disminuyeron. La mayor preocupación radica en los posibles problemas de desequilibrio estructural, como se ha hecho referencia ya en la literatura.

La compensación muscular quizás pueda minimizar el problema, sin embargo, la principal tarea del profesor de educación física es la de diagnosticar tales asimetrías desde la edad escolar, ya que en esta etapa es más fácil llevar a cabo cualquier tipo de corrección porque las estructuras óseas no están consolidadas aún y no existe un crecimiento abrupto de la masa muscular, debido a la liberación hormonal de la edad púbera.

Teniendo en cuenta los datos recopilados de los instructores de tenis de campo, se puede afirmar que la práctica continuada de esta disciplina, durante horas, días y años sin la realización de un trabajo compensatorio dirigido al movimiento contralateral, puede causar alteraciones anatómicas en el lado derecho con predominio unilateral de las extremidades superiores, si se analizan los diámetros y longitudes de los huesos así como las circunferencias de éstas extremidades. En el caso de las extremidades inferiores  no se registraron diferencias en los diámetros y circunferencias aunque hubo predominio del crecimiento del miembro derecho.

La alta incidencia de patologías relacionadas con la columna vertebral tanto en los instructores como en los niños evaluados demuestra la necesidad de realizar un trabajo serio en la corrección muscular y postural con un enfoque bilateral con el objetivo de minimizar posibles incapacidades profesionales como resultado de dolencias y lesiones causadas por las desviaciones posturales y las asimetrías corporales.

Se les recomienda a los profesionales del área del tenis de campo y de la educación física que realicen un trabajo dirigido específicamente a este deporte, con su respectivo seguimiento para hallar las peculiaridades de esta disciplina unilateral, y así evitar interferencias en la composición corporal con  el consiguiente riesgo de desequilibrio postural de la columna.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

1. Fernandes Filho J. La práctica de la evaluación física. Río de Janeiro: Shape; 1999.

2. Batista Junior IM. Problemas posturales en el  practicante de remo  (monografía. Universidade Estácio de Sá: Río de Janeiro; 1999.

3. Carnaval PE. Medidas e Evaluaciones en ciencias del deporte. 3. ed. Río de Janeiro: Sprint; 1998.

4. Bricot B. Posturología. Sao Paulo: Ícone; 2001.

5. Verderi E. La importancia de la evaluación postural. Efdeportes.com [serial on the Internet]. 2003 Feb [cited 2007 Nov 6]; 8(57): [about 4 screens]. Available from: http://efdeportes.com/efd57/postura.htm.

 

Resumen:  

Introducción: Este estudio exploratorio de campo tuvo como objetivo general analizar la diferencia existente entre los miembros superiores de los atletas de tenis de campo como resultado de la práctica continua de este deporte, y como objetivos específicos evaluar y comparar la composición corporal y postural de los tenistas principiantes y expertos.

Materiales y métodos: En esta investigación participaron instructores de tenis con un mínimo de ocho años de experiencia y niños de 6 a 10 años de edad con un mínimo de seis meses y un máximo de 2 años de entrenamiento, y se llevó a cabo en la zona Oeste de Río de Janeiro. Resultados: Se comprobó la existencia de diferencias óseas con respecto al diámetro y longitud de los miembros, así como la incidencia de problemas posturales. Discusión: A partir de los resultados obtenidos, se encontró una diferencia significativa en algunos individuos, entre las medidas del lado derecho e izquierdo de los miembros superiores de los entrenadores que fue de un 85% con un cuadro de escoliosis. Todos presentaron alguna desviación de la columna vertebral y en el caso de los niños, se apreciaron diferencias significativas entre los lados derecho e izquierdo, pero sin predominio de uno de los lados. En la evaluación postural de éstos se presenta el 70 % con escoliosis y todos tenían alguna desviación de la columna vertebral.