Palabras claves: TIRO DEPORTIVO/DEPORTES DE COORDINACION Y ARTE COMPETITIVO/AUTOSUGESTION/PSICOLOGIA

Título: La tolerancia a las frustraciones en el deportista

Autor: Luis Gustavo González Carballido

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Texto completo:

Algunas de las entrevistas hechas a los tiradores al finalizar las series frustrantes y sus formas de describir cómo se sintieron durante la tirada, reflejaron cambios en la manera de explicar las causas de los fracasos parciales y, sobre todo, desorientación. Es decir, no acertaban a fundamentar lo que ocurrió ni sus vivencias, evidenciándose la ruptura cognitivo-afectiva a la que hemos hecho referencia.

 

Las frustraciones parciales no solo tuvieron efecto en el rendimiento y en las autovaloraciones de los mismos, sino también en la respuesta psiconeuroendocrina de stress, lo que permite suponer que la desestructuración del sistema técnico-táctico se debió al stress generado por la situación experimental.

En una parte de los tiradores se produjo un incremento significativo de los sistemas simpato adrenomedular (en lo adelante “S.A.M.”) y pituitario adrenocortical (en lo adelante “P.A.C.”) y diversas combinaciones de estados de eutress y distress como respuestas a las frustraciones administradas, aunque la muestra general tendió al estado de eutress, especialmente las mujeres. (Para una adecuada comprensión de este enfoque, puede consultarse los primeros artículos de esta Serie, presentados en esta propia revista digital) (González, L.G., 2001 a,b,c)

Se observó un sostenido incremento de la excreción de adrenalina en la situación experimental, resultando significativo (p de 0,0195) en el mayoritario grupo de las mujeres, no así en el de los hombres (p de 0,1796) debido a la alta variabilidad de las respuestas interindividuales.

En el control, el incremento de la excreción total de adrenalina fue pequeño e inverso en el caso de los hombres, no existiendo significación estadística, lo que confirma el carácter menos stressantes del mismo. Los demás indicadores hormonales de stress se mantuvieron estables.

Por lo tanto, volviendo a la pregunta en cuestión, puede afirmarse que no basta con poseer una autovaloración adecuada y un elevado nivel de reflexión sobre los atributos significativos del deporte, sino es necesario 1) favorecer el control sobre la tarea deportiva, lo que significa preparar al deportista para “regular la estimulación a la que se ve expuesto, manteniendo la activación psicológica y fisiológica a un nivel óptimo sobre un amplio rango de condiciones estimuladoras”, (Frankenhaeuser, M.,1981) es decir, apertrecharlo de respuestas efectivas para distintas variantes y contingencias; 2) Identificar las estructuras cognitivo-afectivas de carácter técnico en las que se apoya prioritariamente el deportista, y entrenarlas de manera especial para que acudan como efectivo recurso de emergencia ante situaciones de pérdida del control de la tarea, como las que nuestro experimento provocó.

Inquietud No. 2. ¿Las Direcciones y Tipos de respuestas habituales a los fracasos -investigados por Rosenzweig y otros viejos autores- juegan algún rol en el nivel de tolerancia a las frustraciones?

Aunque no podría afirmarse categóricamente su relación causa-efecto, se pudo demostrar que la Dirección Intrapunitiva y el Tipo Persistencia de la Necesidad están asociadas a mejores respuestas de stress ante la situación experimental de frustración diseñada. Veamos primeramente la distribución de las respuestas a las frustraciones durante la situación experimental y ante el test proyectivo adaptado por nosotros.

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Como se puede apreciar, ante la frustración dentro de la propia actividad de tiro deportivo, los atletas reaccionaron de manera predominantemente Intrapunitiva, atribuyendo sus fracasos parciales a causas propias como errores de carácter técnico, inmadurez como tiradores, dificultades en la concentración de la atención, etc. (45 %).

Un 30,5 % de las respuestas atribuyeron las causas de los fracasos a dificultades con el arma, la bala, el viento, la iluminación, etc., culpando en algunos casos a los experimentadores de los malos resultados.

El menor porcentaje de las respuestas (24 %) explicaron los fracasos debido a “cosas inevitables”, propias de todo tirador, entre otros planteamientos.

Por su parte, predominó el Tipo de respuestas de Defensa del Yo (46,4 %), en el sentido de priorizar la justificación de los malos estimados. Un 28,3 % de las respuestas fue de Persistencia, proponiéndose insistir en los objetivos de realizar una buena tirada. En último lugar se observó el Tipo de respuesta de Predominio del Obstáculo (24,9 %).

Los resultados obtenidos mediante el test proyectivo adaptado fueron muy similares a los de la situación experimental. En cuanto a la Dirección de la respuesta, tanto en la situación experimental como en el test adaptado, el grupo fue predominantemente Intrapunitivo. Nótese que en la Dirección de respuesta existe variación concomitante y que en el Tipo el predominio es el mismo, variando solo los Tipos secundarios.

Es de señalar que el test original de frustración por dibujos arroja en la mayoría de los estudios realizados un predominio de la respuesta Extrapunitiva. En el adaptado al tiro, al predominar la Intrapunitiva, parece haber un mejor ajuste a la población que evalúa, ya que lo mismo ocurrió en la situación frustrante desde el punto de vista deportivo. Esto lo hace parecer más efectivo que el original para estos fines.

En una aplicación del test original de Rosenzweig a una parte de nuestra propia muestra (con el propósito de comparar la Dirección y el Tipo de respuesta ante las frustraciones) se recogió un predominio de la Dirección Extrapunitiva, conforme a lo descrito para estas edades (Rosenzweig, S., 1972) lo que confirma que en nuestros deportistas el test adaptado propició respuestas más representativas que el original en relación con las frustraciones en el tiro deportivo.

En cuanto al Tipo de Respuesta, tanto en la situación experimental como en el test adaptado, nuestra muestra reaccionó predominantemente con el Tipo de Defensa del Yo. Sin embargo, en la situación experimental fueron más Persistentes, lo que puede significar que, en la propia actividad, el sujeto se siente más compulsado a insistir en sus propósitos.

No sucedió así en la prueba proyectiva, en la cual predominó el Obstáculo sobre la Persistencia. Ambas metódicas arrojaron predominio de la Defensa del yo, a pesar de las diferencias que tienen por no estar igualmente ligadas a la actividad.

En la prueba proyectiva original se mantuvo el predominio de la Defensa del Yo, seguido del Predominio del Obstáculo y de la Persistencia de la Necesidad.

Volviendo al sentido inicial de la interrogante, se pudo comprobar que la Dirección Intrapunitiva estuvo asociada a mejor respuesta de stress, como se puede apreciar en la siguiente figura.

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Nota: “Adr” significa Adrenalina, “Nor” significa Noradrenalina, “17k” significa 17 Cetosesteroides y “17 OH” significa 17 Hidroxiesteroides (estos últimos metabolitos de la hormona Cortisol) Los términos “Antes” y “Desp.” significan antes y después de la situación experimental, mientras el “Delta” significa variación experimentada, sea en la dirección del incremento o la disminución.

Las hormonas del sistema “S.A.M.” (zona izquierda del gráfico) tuvieron un mayor movimiento que las del “P.A.C.”. Nótese que los tiradores que iniciaron la experiencia con fuerte distress (17 OH “antes”) trataban de explicar las causas de los fracasos parciales de manera Extrapunitiva, posiblemente en un intento por desplazar la culpabilidad de sí mismo hacia algún factor ambiental.

Los Intrapunitivos, por su parte, incrementaron significativamente ambas hormonas del sistema “S.A.M.” (adrenalina y noradrenalina), mientras las del “P.A.C.” no sufrieron movimientos. Es decir, los intrapunitivos tuvieron una clara respuesta de eutress sin distress, mientras los extrapunitivos no movilizaron las hormonas del sistema “S.A.M.” y tuvieron el mencionado incremento de los 17 OH “antes”.

Los Impunitivos, como era de esperarse, prácticamente se mantuvieron sin movimientos del sistema “P.A.C.” y la movilización de las hormonas del sistema “S.A.M.” comenzaron con tendencia alta pero terminaron abajo, posiblemente debido a los efectos de su propia impunición.

Por su parte, el Tipo Persistencia de la Necesidad parece resultar la mejor “compañía” de la dirección Intrapunitiva, pues conduce al atleta a insistir con soluciones concretas sin variación alguna de la respuesta psiconeuroendocrina, es decir, sin alterar la dirección anabólica de eutress provocada por la tendencia Intrapunitiva, como se puede apreciar en la siguiente figura.

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Los otros dos Tipos de respuestas a los fracasos (Defensa del yo y Predominio del Obstáculo) muestran movimientos que pueden interferir la óptima respuesta psiconeuroendocrina. Como se puede apreciar, el Tipo Predominio del obstáculo está asociado significativamente con el distress “antes”, mientras el incremento fue bajo. Esto indica, al igual que lo sucedido con la dirección Extrapunitiva, que los centrados en el Obstáculo sufrieron anticipadamente el distress y luego incrementaron muy poco su producción durante la situación de stress.

En el caso del Tipo de respuesta de Defensa del Yo, se constató una significativa disminución del distress después de la experiencia. Pero, considerando que estos sujetos se dedican más a justificarse a sí mismos que a buscar respuestas efectivas, consideramos que el Tipo Persistencia de la Necesidad resulta la mejor combinación de la Dirección Intrapunitiva.

En el próximo artículo expondremos otras relaciones psiconeuroendocrinas derivadas de características de personalidad de los tiradores evaluados.


Bibliografía

Nota: ver números anteriores para acceder a la bibliografía de la obra que sirve de base a este artículo.

Clásicos citados

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Otras citas

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