Título: Programa de intervención psicosocial para el afrontamiento y control del estrés en los funcionarios(as) de la Policía Nacional Bolivariana (PNB).

 

Autores: Lic. Sergio León Poncho; Dra. C. Taimí Wambrug Callejas; MSc Marcos Beltrán Fernández

 

Resumen

El presente trabajo destaca la importancia del papel cada vez mayor que enfrentan los funcionarios policiales, en su labor profesional el cual se ha acrecentado, en la misma medida que se dificultan las situaciones económicas del país, lo que incrementa su nivel de actuación, de intervención y enfrentamiento para el cumplimiento exitoso de su misión, aspecto este que no es ajeno a la propia situación que ellos experimentan como miembros de la sociedad venezolana. La falta de un adecuado afrontamiento para el control del estrés en los funcionarios(as) de la Policía Nacional Bolivariana (PNB); sin que exista una propuesta de acciones de intervención psicológica y social que contribuyan a mejorar dicha problemática, es uno de los propósitos del presente estudio.  Por tanto, la valoración de aspectos que permitan el diseño de dicha propuesta para que los funcionarios sean capaces de controlar su conducta ante el estrés, mejorar su desempeño en su vida personal y profesión policial, mediante el control de su percepción respecto a los factores internos y externos de los estresores del servicio policial, considerando aspectos conductuales, cognitivos y emocionales, seria finalidad de dicho proyecto. En general, se enfatiza, en la práctica de la actividad física bajo un esquema de trabajo planificado con acciones de intervención en los que se incluyen varias técnicas psicológicas, aplicadas de manera individual y grupal, dirigidas a favorecer el control del estrés experimentado por este grupo de funcionarios.

Palabras claves: intervención psicosocial/ estrés/ funcionarios policiales.

 

 INTRODUCCIÓN

La Psicología de la Actividad Física y del Deporte tiene como eje básico y fundamental a la Psicología como ciencia, de la cual se constituye todo el conocimiento como un área de aplicación. Por otra parte, esta disciplina se apoya, además, en los conocimientos específicos provenientes de las Ciencias del Deporte, que perfilan el ámbito de aplicación y los conocimientos complementarios adecuados para el desarrollo del área.

Se puede decir que la Psicología del Deporte según Lorenzo (1997) es una: “especialidad de la psicología científica que investiga y aplica los principios del comportamiento humano a las materias concernientes a la práctica del ejercicio físico y del deporte” ( p. 35), esto implica que no se limita al estudio del rendimiento, las destrezas psicomotoras o la personalidad del practicante, sino que se interesa por todos los aspectos psicológicos presentes en la práctica deportiva (inteligencia, voluntad, pensamientos, sensaciones, emociones) y por todas las interacciones que en ella tienen lugar.

El siguiente estudio está dirigido a un sujeto que sin ser atleta, tiene entrenamiento deportivo de alta competencia por ser funcionario policial del Estado venezolano,  pero con un enfoque donde se considera el aspecto sociopsicológico durante sus entrenamientos mediante la aplicación de un mesociclo con 5 (microciclos) durante 5 semanas  como parte de una metodología que orienta paso a paso y mejora el desarrollo de la personalidad y la valoración del sujetos según su contexto laboral-social. 

Se pretende hacer recomendaciones al sujeto y equipo de entrenamiento para mejorar la capacitación en Orden Público  y así poder  influir en la pedagogía aplicada por los instructores, directivos y supervisores policiales, por tanto,  se ha seguido un criterio científico con técnicas sencillas, que requieren de un nivel especializado para su aplicación e interpretación de los resultados, pero que pueden contribuir  en los aspectos psicosociales alrededor de los entrenamientos,  inclusive la selección de los sujetos a la práctica policial,  muy particularmente en el servicio de Orden Público,  que según Sojo (2008) es un entrenamiento especial.

Desarrollo

La falta de un adecuado afrontamiento para el control del estrés en los funcionarios(as) de la Policía Nacional Bolivariana (PNB); sin que exista una propuesta de acciones de intervención psicológica y social que contribuyan a mejorar dicha problemática, es uno de los propósitos del presente estudio. 

La acepción e investigaciones del estrés han ido en tres direcciones fundamentales, conformando los tres grandes enfoques en el estudio del estrés (Grau, Martín, Portero, 1993):

 

1.         El estrés como respuesta psicobiológica del organismo, en el cual están enmarcadas desde las concepciones tradicionales de Selye, hasta las concepciones y resultados de la Psiconeuroinmunología contemporánea.

2.         El estrés como estímulo, visto como un agente o acontecimiento vital. Este enfoque ha dado lugar a la teoría de los eventos vitales y resalta en su forma más pura el carácter agresivo de la situación estresante., así como el papel de los factores sociales en el estrés y particularmente, del apoyo social como “amortiguador” o modulador.

3.         El estrés como un proceso de transacción entre el individuo y el medio, mediado por diferentes variables de carácter cognitivo-conductual y personal. En este tercer enfoque caben los trabajos de Lazarus y los actuales modelos transaccionales que resaltan el papel de los moduladores psicosociales, entre los que se destaca el afrontamiento.

El autor de esta obra asume al stress como la respuesta adaptativa del individuo ante las demandas y presiones que amenazan su integridad física, su autoestima y su rendimiento. Los oficiales que conforman la Policía Nacional Bolivariana se encuentran bajo diferentes situaciones en el orden económico, social y político, además de los elementos físicos que conlleva su preparación constante, esto sin lugar a dudas condiciona un alto nivel de estrés en correspondencia con las características de la personalidad de cada sujeto donde juega un papel preponderante la fortaleza del sistema nervioso central de cada uno.

El papel cada vez mayor que enfrentan estos funcionarios en su labor profesional se acrecienta en la misma medida que se dificultan las situaciones económicas del país, lo que incrementa su nivel de actuación, de intervención y enfrentamiento para el cumplimiento exitoso de su misión, aspecto este que no es ajeno a la propia situación que ellos experimentan como miembros de la sociedad venezolana.

Para el enfrentamiento al estrés existen muchos autores que han aportado disímiles estrategias de enfrentamiento que pueden o no ser efectivas en correspondencia con los objetivos que se persigan, a las condiciones existentes en cada sujeto, al contexto histórico social en el que se enmarque el individuo( esto incluye los aspectos psicosociales, los agentes o instituciones que interactúan y a la dinámica que experimentan los diferentes grupos sociales) y a la correcta caracterización o diagnóstico que posibilite una adecuada intervención.  En ocasiones se cuenta con los recursos para afrontar nuevas estrategias, pero se adolece de la voluntad de las personas para asumirlas, esto sin lugar a dudas dificulta vencer los estragos que ocasiona el estrés.

El autor Solomón y colaboradores plantean que el enfrentamiento al stress es: “cognición y conductas que usan las personas para evaluar y reducir el stress y moderar la tensión que los acompaña” (Solomón y col, 1988)

Se infiere que cada sujeto debe poseer las herramientas cognitivas, que incluye la metacognición y la autovaloración adecuada para enfrentar con éxito cada acción o actividad que desempeñe y disminuir los efectos del estrés, la conducta que asume cada uno (aquí es fundamental la voluntad y los actos volitivos) en el enfrentamiento al estrés. Otro elemento importante lo constituye el factor social o los grupos en los que interviene cada persona (la familia, los compañeros de labor y la sociedad en su conjunto), estos agentes socializadores pueden disminuir los efectos del estrés o incrementarlos según su influencia, por eso es importante tenerlos en cuenta en cualquiera de la estrategia o intervenciones psicológicas que se hagan.

Otro aspecto determinante lo es la actividad física que realicen las personas que viene aparejado a la voluntad de realizarlas, que unido al programa de intervención puedan ser capaces de controlar su conducta y percepción del estrés respecto a los factores internos y externos de los estresores del servicio policial, considerando aspectos conductuales, cognitivos y emocionales para mejorar su desempeño en su vida personal y profesional.

Se coincide con (Lazarus, R. S., 1978) en que las demandas y los conflictos que se dan en cada sujeto y en las relaciones sociales que experimentan pueden exceder los propios recursos de las personas, por eso es importante la autovaloración adecuada, en cuestión Lazarus planteó: “Los procesos de enfrentamiento son esfuerzos orientados, tanto a la acción como intrapsíquicos, para manejar las demandas internas y medioambientales y los conflictos entre ellas, los que pueden exceder los recursos de las personas”.

Entre las distintas estrategias de enfrentamiento se pueden citar las siguientes:

-          Desarrollo de imágenes mentales

-          Autoconvencimiento

-          Inoculación del stress

-          Automonitoreo positivo

-          Reducción de la novedad

-          Dirección del pensamiento hacia las respuestas subsecuentes y expectativas positivas

-          Minimización de ciertos tipos de cognición

-          Reducción de la autoreflexión

-          Desestimación de mensajes

-          Displacenteros

-          Desarrollo de habilidades para separar la información relevante de la que no lo es.

 

Cada una de ellas generan determinadas acciones para su implementación, tampoco es necesario que se utilicen todas en cada persona, sino aquellas que se ajusten más a las características o individualidades de cada sujeto, esto se aplica con la asesoría de un psicólogo o especialista que tendrá en cuenta cuándo, cómo y la sistematicidad de su aplicación.

El psicólogo o especialista, o incluso la persona afectada debe tener en cuenta los siguientes elementos para aplicar con éxito cualquier estrategia o programa de intervención:

 1- Buscar apoyo en la auténtica motivación que posee y en el elevado nivel de reflexión sobre los atributos personales y de la propia actividad que desempeña.

2- Determinar cuánto de sus características nervioso-centrales y de neurotismo son adecuadamente valoradas y reflejadas en su conciencia, buscando la elevación a nivel consciente – volitivo de las mismas, su aceptación y el modo de superarlas o, al menos, neutralizar sus efectos más nocivos.

3- Realizar acciones para adecuar su autovaloración y ajustar el ideal de lo que se aspira, a fin de que se reduzca la distancia entre este y la autovaloración.

4- Buscar apoyo familiar, trabajando por el enriquecimiento del trato hacia el sujeto, a partir de sus características.

5- Utilizar estrategias conductuales cognitivas que reduzcan niveles de compromiso y favorezcan la expectativa de eficacia.

6- Aplicar procedimientos de relajación psicofísica.

7- Ilustrar los nuevos modos de realizar el enfrentamiento en sus componentes cognitivo y afectivo.

8- Realizar visualizaciones de saltos mentales perfectos, en los que se incluya el entrenamiento de las nuevas estratégicas conductuales cognitivas y las modificaciones del enfrentamiento al stress laboral y físico.

 

El autor de esta obra considera que la intervención psicosocial en el personal que labora y se forma como miembro de la PNB supone un conjunto de técnicas que modifican las conductas, encaminadas a mejorar los recursos con los que se cuenta, entrenándose ante situaciones nuevas, estresantes o inesperadas o que el sujeto codifica como desbordantes según el propio análisis de la situación y de las expectativas.

 

Intervenir como psicólogos en el personal o funcionarios de la PNB es distinto a otros tipos de intervención, las actitudes, normas, valores, procedimientos y estrategias de la intervención clínica aquí no sirven, y no sirven porque las personas con las que se trabaja no tienen –en general- trastornos de conducta, no son pacientes. 

 

Se hace necesario tener el rigor científico y metodológico de cualquier investigador, tocado de la comprensión humanística necesaria para lograr que los funcionarios con los que colaboramos alcancen –en las mejores condiciones- sus metas y objetivos sin ocasionarles estrés.

 

Ahora, cabría preguntarse, ¿cómo lograr una intervención psicológica personalizada en los funcionarios de la PNB que presentan altos grado de estrés?

 

Lo primero es que debe estar basada en los diagnósticos “dinámicos”, en los cuales se tienen presentes:

-          las características de la personalidad del funcionario.

-          las exigencias físicas y técnicas del trabajo que desempeñan y la actividad física que desarrollan.

-          el estado psicológico actual.

-          el estado físico y técnico del funcionario.

-          otras características del medio externo.

 

Lo segundo es tener en cuenta los principios para el manejo del stress:

I- Aumento del grado de control de la tarea.

II- Modificación o enriquecimiento del enfrentamiento, que incluye:

 

·  Considerar la personalidad del funcionario.

·  Características motivacionales (intensidad del motivo de su actividad, balance expectativas éxito-eficacia, aproximación al éxito-evitación de fracaso, orientación a logro, motivación intrínseca-extrínseca.

·  Introversión-extroversión.

·  Neurotismo.

·  Adecuación autovalorativa.

·  Nivel de aspiración.

·  Educar estrategias conductuales cognitivas.

·  Revisión de reglas tácitas.

·  Aceptación de la incertidumbre.

III- Acciones sobre el sistema nervioso autónomo o vegetativo.

 

El psicólogo o especialista debe conocer cuáles son las expectativas de éxito en cada sujeto investigado; o sea, si el sujeto siente que su persona está relacionada con el éxito, si su participación está dirigida a “ejercitar” esta relación causa-efecto entre su presencia como miembro de la PNB y su desempeño exitoso en el cumplimiento de las tareas.

Otro aspecto es la expectativa de eficacia donde el sujeto busca prioritariamente la calidad en la ejecución de sus funciones como funcionario de la PNB.  La atención se centra en el porcentaje de cumplimiento y su calidad en la ejecución, lo que conlleva al disfrute de la actividad; por tanto, presupone que el rendimiento se deriva de una buena ejecución.

 

Estos términos de expectativas de éxito y de eficacia presentes en cada programa de intervención y por ende en cada persona a la que está dirigida, están muy aparejados a las diferentes motivaciones que el individuo posea, que pueden dividirse en dos tipos:

1. Cuando existe predominio de la motivación extrínseca el sujeto persigue la recompensa material o moral que se deriva de la acción que realiza. La labor se persigue como un medio para obtener la satisfacción de otra necesidad.

2. Cuando predomina la motivación intrínseca el sujeto descubre la satisfacción de la actividad y la ejercita como un fin en sí mismo. La recompensa está en la propia actividad y en los diferentes sentidos que ella tiene para el sujeto, como el honor y la satisfacción por la perfección de la tarea.

 

Se puede aceptar que ambas son necesarias, pero es la segunda la más útil porque no genera altos grados de estrés porque su vivencia es más agradable y no está condicionada por factores externos, o sea, el hombre no condiciona sus servicios a la entrega de estímulos materiales para su actuación; también se puede afirmar que entre ambas existe una relación dialéctica porque la primera puede conducir (en un proceso de profundización y de aumento de la motivación) al logro de la segunda, por ejemplo, un funcionario que ingresa a la institución por los beneficios materiales que recibe y no por lo que representa este trabajo para la sociedad y para el mismo, puede con el decursar del tiempo y de la labor que realiza, comenzar a sentir satisfacciones positivas que lo inducen a una mayor motivación interna de la labor que desempeña, en esto juega un palpe importante las actividades de formación profesional que despliegue la institución y sus miembros.

 

CONCLUSIONES

 

Desarrollar nuevos criterios, planteamientos de dimensiones psicosociales para afrontar por parte de los funcionarios(as) el control del estrés mediante el apoyo social y la actividad física en los planes de formación policial sistematizados, donde se consideren aspectos y dimensiones psicológicas del sujeto, además de las características grupales e individuales que guían el ámbito de la seguridad ciudadana, sobre todo en materia de Orden Público, resultan elementos esenciales, en el diseño de propuestas de intervención en este grupo.

Se presupone el uso adecuado de las habilidades físicas y mentales requeridas para ejecutar su labor con eficiencia, honestidad, criterio revolucionario y motivación hacia el cumplimiento de las leyes y armonía social de la nación.

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