Palabras claves: CONCENTRACION/ATENCION/LANZAMIENTOS/PERCEPCION DEL ESPACIO

Título: Calidad de la concentración de la atención, la precisión de los lanzamientos y las percepciones espaciales en jugadores de Béisbol 15 – 16 años de Matanzas.

Autor: Lic. Manuel Bernardo Rodríguez Torres

Fecha de publicación: 1 de noviembre del 2011

Resumen:  

En el presente artículo se exponen los resultados alcanzados producto de la aplicación de instrumentos psicológicos de diagnóstico en el campo de la concentración de la atención, la precisión de los lanzamientos, indicador del control propioceptivo de los pitcher en esa acción y las percepciones espaciales, tanto de distancia central como periférica, al equipo de Béisbol de la categoría 15 – 16 años pertenecientes a la EIDE “Luis Augusto Turcios Lima” de Matanzas.

Texto completo

INTRODUCCIÓN:

El Béisbol goza de gran popularidad por su dinamismo y posibilidad de debate. En Cuba, hombres, mujeres, niños y ancianos disfrutan del pasatiempo nacional con verdadero placer; es muy difícil encontrar a un coterráneo que no haya jugado durante su infancia, que asistiera como espectador a un desafío o simplemente entablara una discusión sobre las mejores o peores jugadas de un equipo del patio o visitador.

Sin embargo, el desarrollo del Béisbol matancero es deficiente. En los últimos tiempos el equipo de primera categoría ha alcanzado los peores resultados deportivos en las Series Nacionales. Para ocupar un lugar representativo se exige de un trabajo sistemático, encaminado a mejorar los mismos y se impone realizar un trabajo de excelencia en las categorías escolares.

La preparación de un pelotero se inicia desde la edad más temprana en las áreas especiales creadas en todos los municipios. Si se fortaleciera la preparación de los jugadores escolares, en varios años se obtendrían en este deporte mejores resultados, ya que se lograría un desarrollo de la pirámide de altos rendimientos.

Dentro de los componentes psicológicos más importantes en los jugadores de Béisbol, que determinan en mucho la calidad de la ejecución de sus movimientos dentro de los partidos, se encuentra la concentración de la atención que posean, la precisión de los lanzamientos, lo cual posee en su base al control propioceptivo, así como las percepciones espaciales, tanto de distancia, como periférica lateral. De presentar dichos componentes psicológicos un pobre nivel de expresión, ello afectaría notablemente el desempeño individual y colectivo del equipo.

Por todo lo anteriormente expuesto, el autor se propuso realizar controles psicológicos en los mencionados parámetros en los 22 jugadores integrantes del equipo de la categoría 15 – 16 años de la EIDE “Luis Augusto Turcios Lima” de Matanzas, los cuales poseían como promedio 5,4 años de experiencia deportiva y de los cuales 8 fungían como lanzadores y el resto como jugadores de cuadro, jardineros y receptores.

II. DESARROLLO:

2.1. Generalidades de los componentes psicológicos estudiados.

Los cuatro componentes psicológicos seleccionados son parámetros básicos de la psicoregulación ejecutora de los movimientos en el deporte. “La atención determina el nivel y la orientación de la conciencia en una acción dada y es por ello que su función es reforzar el resto de los procesos psíquicos del deportista, para garantizar la eficiencia de los mismos y con ello, la actividad que estos regulan.” (1, 61) Dentro de sus cualidades, encontramos a la concentración, como la de mayor protagonismo en el desempeño del jugador de Béisbol, ya que focaliza la excitación cortical en aquellas zonas responsables del control de las acciones que se ejecutan.

Así mismo, dentro del conjunto de procesos que regulan la calidad de las acciones motrices encontramos al control propioceptivao ocupando un lugar esencial. El mismo constituye el elemento primario de la técnica deportiva y refleja el nivel de los esfuerzos musculares que se requiere cuando ejecutamos una acción motora, así como también la posición y desplazamiento de los diferentes segmentos del cuerpo en el espacio. Se consideran la base de la coordinación motora, ya que regulan la gradación de los esfuerzos de cada uno de los planos musculares que intervienen en la acción. La pobre exactitud de estas sensaciones conlleva a la desintegración parcial o total de la coordinación del movimiento.

Por su parte, una de las esferas psicológicas que contribuye notablemente a la regulación de las acciones de los jugadores en el terreno son las percepciones espaciales. El deportista realiza todas sus acciones, debiendo diferenciar en cada caso los múltiples estímulos que recibe del terreno de juego, de los compañeros y contrarios, del movimiento de la bola, etc., a través del  analizador visual, todo ello en un espacio determinado.  De la calidad de las mismas depende en mucho el éxito de las jugadas individuales y colectivas. Mientras que la percepción de distancia central “constituye una percepción especializada en los juegos deportivos y refleja la distancia a la que se encuentran los objetos en relación con el sujeto que percibe” (2, 4), imprescindible para la realización de los envíos de la bola, la percepción periférica lateral representa “…la posibilidad de percibir los estímulos visuales por las zonas periféricas, alejadas del punto central de la  visión…” (2, 11) cuando la vista se dirige al frente, en una amplitud en grados variada, según el nivel de entrenamiento del sujeto y es muy importante para los lanzadores, cuando controlan a jugadores contrarios embasados.

A continuación se brindan los resultados obtenidos en el proceso de diagnóstico psicológico efectuado en los mencionados componentes en el equipo seleccionado.

 

2.2. Resultados del control psicológico efectuado.

2.2.1. Resultados del test de concentración de la atención.

A los miembros del equipo de Béisbol investigado se les aplicó un Test de concentración para conocer el nivel de expresión que poseían en este componente psicológico tan importante para las acciones del juego.

En la figura 1 se muestran los resultados en segundos alcanzados por cada uno de los sujetos en este instrumento investigativo. Como se observa, los mejores valores los poseen los sujetos 9, 11, 14 y 22, los cuales obtienen evaluación de excelente. Los peores resultados los alcanzan los sujetos 5, 15, 16, 19 y 21, todos evaluados de mal.

 

JUGADORES

`

Figura 1: Resultados en segundos del test de concentración de la atención.

Si se analizan los resultados por elemento de la escala valorativa en el equipo, se constata en la figura 2 que predominan los jugadores valorados de bien y en segundo lugar los de regular. Es necesario precisar que tanto para los lanzadores como para los jugadores de campo y los jardineros, en sus diferentes funciones de juego a la ofensiva y a la defensiva requieren de un alto grado de la concentración de la atención para el logro de acciones eficientes, para poder contar con reacciones de anticipación rápidas, etc., por ello para aquellos jugadores que presentan una pobre expresión de este componente psicológico, que tanto se altera en condiciones de presión durante los juegos competitivos, se necesita llevar a cabo tareas especiales de intervención en los entrenamientos, a fin de que puedan mejorar estos niveles alcanzados.

Estas tareas deberán aplicarse con mayor frecuencia en el caso de los lanzadores, área en la cual el 62,5% de ellos presentan valores de regular o de mal en la concentración y ello le dificulta mucho el control de los envíos.

 

escala_valorativa

Figura 2: Valores porcentuales generales del equipo por escala valorativa obtenidos en el test de concentración de la atención.

Leyenda: 1= Excelente, 2= Bien, 3= Regular, 4= Mal.

2.2.2. Resultados de la prueba de precisión de lanzamientos (control propioceptivo).

A todos los miembros del equipo se les aplicó una prueba de precisión de lanzamientos, con la orientación de lanzar en recta al centro de la zona de strike (en el caso de los lanzadores) y al centro del pecho (en el caso del resto de los jugadores de las diferentes áreas de trabajo. Esta prueba, como se explicara en el capítulo 2, se llevó a cabo observando la zona de arribo de la bola en 20 lanzamientos.

En la figura 3 se muestran los valores porcentuales alcanzados  por el equipo en esta prueba. Como se puede observar, el 40,22 % de los envíos arribaron adecuadamente a la zona del cuerpo del jugador receptor, promedio bajo dado que se trataba de acciones acostumbradas por ellos, las cuales han realizado miles de veces en entrenamientos y juegos de competencia.

 

arreas_de_arribo_a_la_bola

Figura 3: Resultados de la prueba de precisión de lanzamientos de rectas (control propioceptivo).

Leyenda: 1= centro,  2= centro alta, 3= centro baja, 4= centro derecha, 5= centro izquierda, 6= alta derecha, 7=alta izquierda, 8= baja derecha, 9= baja izquierda.

En todo el equipo hay un predominio a que la bola arribe por error en las zonas altas (23,4% de los errores de envío), mientras que el 17, 4 de los mismos llegan a zonas bajas.

El hecho de que una bola se desvíe de la zona de arribo deseada origina consecuencias negativas para el pitcher, ya que es catalogada como bola y puede favorecer al bateador contrario a llegar a primera base sin haber conectado hit.  En este caso, el promedio de lanzamientos que arribó correctamente a las manos del receptor en la zona de strike fue de 8,8 de 20 posibles, lo que denota deficiencias del control propioceptivo de estos lanzadores.

Por su parte, el promedio de envíos correctos en el resto de los jugadores del equipo fue ligeramente inferior (7,4 de 20 posibles), lo que también es negativo, pero por el hecho de que el compañero situado en la base puede  mover su brazo para atrapar la bola en cualquier zona de arribo relativamente cercana a su cuerpo, sin consecuencias para la jugada, torna la situación menos deplorable. De todas formas, se constata un pobre desarrollo de la precisión de estos movimientos, que obliga al equipo técnico de este colectivo a tomar las medidas pertinentes para mejorar estos resultados.

2.2.3. Resultados de la prueba de terreno de percepción de distancia central.

Al realizarse esta prueba, en el caso de los lanzadores a la distancia entre el montículo a home play y en el resto de los jugadores a la distancia entre bases, se pudo precisar que no existen grandes magnitudes de error en este parámetro psicológico, ya que los valores promedio así lo confirman.

En la figura 4 se muestran las cifras de la magnitud del error promediada de los tres ensayos de dicha prueba, observándose que los jugadores 2, 5, 12, 13, 16 y 19 son los que mejor poseen desarrollado la percepción de distancia, componente psicológico de gran importancia en la regulación de las acciones en todos los juegos deportivos y en especial en el Béisbol.

 

figura_4

 

Figura 4: Resultados en centímetros de los valores promedio del error en la prueba de percepción de distancia central.

Con los peores resultados promedio del equipo se encuentran los sujetos 10 y 18, el primero con un ensayo con 77 centímetros de magnitud de error y el segundo con uno de 59. Entre los lanzadores se obtienen valores de error relativamente buenos, con la excepción de un ensayo del sujeto 1, que presenta 56 centímetros de error en el mismo.

De los resultados de esta prueba se ha reflexionado sobre la magnitud de los errores, pero es también importante analizar la tendencia del error de los sujetos, ya que hay jugadores que perciben más lejos de lo que en realidad se encuentran sus compañeros y contrarios dentro del terreno de juego y otros perciben a los mismos más cerca de lo real y ello influencia negativamente el esfuerzo que realiza en sus lanzamientos. Es por ello que se procede a comentar la tendencia del error de los mismos, mostrada en la figura 5.

Como se precisa en dicha figura, los jugadores que muestran sus valores de error a la izquierda, en azul (los sujetos 1, 2, 5, 6, 7, 9, 11, 12, 13, 14 y 18), perciben a los deportistas en la distancia en un lugar más cercano que donde se encuentran, incluyéndose dentro de este grupo a cinco lanzadores. En este caso le imprimirán a los lanzamientos de la bola por lo general menos fuerza de la requerida, con la consiguiente probabilidad de no alcanzar el lugar esperado por la misma.

 

figura_5

Defecto                        Exceso

Figura 5: Tendencias individuales del error en la prueba de percepción de distancia central.

Por su parte, los jugadores que presentan su magnitud de error a la derecha, en azul, manifiestan tendencia de error por exceso, por lo cual perciben a los deportistas en la distancia en un lugar más lejano que donde se encuentran, de los cuales 3 son lanzadores (sujetos 3, 4, 8, 10, 15, 16, 17, 19, 20, 21 y 22). Ello se traducirá en aplicar mayor fuerza a sus movimientos de lanzamientos de la pelota, a fin de poder llegar al lugar en el cual consideran que están situados compañeros y/o contrarios, encontrándose casualmente que la mitad del equipo presenta errores por defecto y la otra mitad por exceso, como se muestra en la figura 6.

 

figura_6

 

Figura 6: Valores porcentuales generales del equipo de la tendencia del error en percepción de distancia central.

Al igual que en los anteriores componentes psicológicos analizados, se deberán organizar tareas de intervención en los entrenamientos para poder reducir la magnitud del error en cualquiera de las tendencias que presente cada sujeto.

2.2.4. Resultados de la prueba de terreno de percepción periférica lateral a los lanzadores del equipo.

Esta forma de la percepción espacial no es relevante para los jugadores de cuadro y los jardineros de un equipo de Béisbol, pero sí es importante para los lazadores, si se tiene en cuenta que los mismos deben controlar a los hombres embasados del equipo contrario, de ser posible, sin tener que girar constantemente su cabeza hacia esas direcciones, con la momentánea distracción de la atención del tipo de lanzamiento que se requiere para el jugador al bate. Es por ello que solo al grupo de pitchers del equipo se aplicó dicha medición.

En la próxima figura 7 se muestran los valores promedio de las tres mediciones efectuadas individualmente, donde se observa que en estos sujetos se manifiesta en la mayoría de los casos una mejor percepción periférica lateral derecha (2, 3, 5, 7 y 8), siendo estos últimos deportistas los que obtuvieron las cifras más elevadas, lo que denota que poseen mayor amplitud de este parámetro espacial por este lateral.

Por su parte, los lanzadores 1, 4 y 5 presentan mayor amplitud de la misma por la izquierda, siendo el primero de estos el que alcanza el mejor resultado, con 121 grados de promedio en sus tres ensayos.

figura_7

 

Figura 7: Resultados individuales de la prueba de terreno de percepción periférica lateral en los lanzadores del equipo.

Los valores promedio alcanzados por todos los sujetos de la muestra en la percepción periférica lateral denotan una ligera superioridad por la derecha. Si se tiene en cuenta que son más frecuentes los bateadores contrarios que logran arribar a la primera base y tienden a avanzar a segunda para robar la misma, los resultados indican que sobre todo hacia ese lateral es necesario también trazar estrategias de trabajo encaminadas a ampliar la amplitud de este parámetro, ya que es rápida y altamente entrenable, siempre que sean seleccionadas las acciones adecuadas.

figura_8 

Figura 8: Valores promedio generales de la percepción periférica lateral en los lanzadores.

Hasta el momento se ha expuesto el análisis de los resultados correspondientes a la etapa de diagnóstico realizada. A continuación se brindan las conclusiones de este estudio.

 

III CONCLUSIONES:

  • Más de la mitad de los jugadores investigados se encuentran evaluados de bien o excelente en la concentración de la atención, aunque más de la tercera parte presentan valores deficientes, que pueden influir negativamente en su desempeño deportivo.
  • El control propioceptivo de los lanzamientos, concretado en la precisión de los mismos, manifiesta dificultades, predominando el desvío de la bola hacia zonas altas, lo que favorece el bateo de jugadores contrarios.
  • En la mayoría de los jugadores no se constatan errores graves de percepción de distancia central, aunque sí en casos aislados, existiendo igual proporción de tendencia de error por defecto y por exceso.
  • En la percepción periférica lateral se constata una ligera superioridad por la derecha, que es precisamente el lado contrario a donde se efectúan la mayor cantidad de acciones de intentos de robo de base.
  • Se impone en todos los casos la implementación en los entrenamientos de tareas de intervención encaminadas a mejorar el nivel de expresión de estos parámetros psicológicos.

IV. BIBLIOGRAFÍA:

  1. Sánchez Acosta, M. E. 2005. Psicología del entrenamiento y la competencia deportiva. Ciudad Habana. Editorial Deportes.
  2. Sainz de la Torre, N. (2003) La llave del éxito. Preparación psicológica para el triunfo deportivo. Puebla, México. Editorial Siena.
  3. Sainz de la Torre, N. (2005) Percepción de distancia central y periférica. Su importancia en los juegos deportivos. Monografía en Biblioteca virtual UMCC.