Palabras claves: AJEDREZ/ ACCIONES DEPORTIVAS/ PREPARACION TECNICA

Título: Estrategia, táctica y técnica en Ajedrez

Autor: Erni Vogel

URL: http://portal.educ.ar/debates/eid/ajedrez/debate/estrategia-tactica-y-tecnica-en-ajedrez.php

Texto completo:

 Estrategia, táctica y técnica en Ajedrez

Encuadre y definiciones:

Si bien un elevado desarrollo de lo que algunos en forma genérica denominan “pensamiento táctico-estratégico” le garantiza al jugador solvencia deportiva jugada a jugada, es importante distinguir y profundizar la Estrategia, la Táctica y la Técnica ajedrecísticas, para que las definiciones que se asumen  de estas no  induzcan confusiones, clarificando y haciendo más eficaces las transposiciones didácticas.

En tal sentido propiciamos como en otros de nuestros trabajos una definición del AJEDREZ como “Juego-Deporte individual institucionalizado, de estructura simbólica dinámica, cíclica y de oposición”, recordando que los tres elementos que analizaremos conviven especialmente en los deportes de oposición, mientras que pueden encontrarse aislados en otros deportes.

 

Tomaremos para ello como referencia un trabajo del cubano Alain Álvarez Bedolla Ms. C. (2002-en www.efdeportes.com).

La Estrategia

‘La estrategia es uno de los fenómenos que no solo se circunscribe a la guerra, la economía y el deporte, sino que se manifiesta constantemente en cualquier contexto social’ –introduce Álvarez Bedolla, a lo que nosotros agregaríamos ‘donde deban tomarse decisiones sujetas a condiciones tempo-espaciales para el logro y mantenimiento eficiente de ventajas’.

Definición

Es el proyecto o programa que se elabora a partir de una caracterización preliminar de los factores, para alcanzar el objetivo propuesto.

Para conocer dichos factores debemos hacernos las siguientes preguntas, referentes a los competidores fundamentalmente:

¿Con qué contamos?
¿A qué nos enfrentamos?
¿Bajo qué condiciones externas se realizará el enfrentamiento?
Tales interrogantes podrán ser respondidos teniendo en cuenta los siguientes indicadores:

• La/s persona/s que lo realizan (dicho proyecto o programa) se relaciona/n con la globalidad de los aspectos (DT, jugador, entrenador, preparador físico o todos en conjunto);
• Tiene como finalidad alcanzar el pronóstico;
• La evaluación se hace relacionando el resultado competitivo con el pronóstico dado;
• Se pone de manifiesto en todos los deportes;
• Exige de una planificación lógica general y sin inmediatez (aunque los postulados generales o ‘conceptos’ de cada deporte influyen permanentemente en el proceso táctico durante el juego);

La Táctica

Mientras que la estrategia presupone la actuación de los contrarios, mediante un análisis teórico que permite establecer planes posteriores, la táctica es el conjunto de componentes que se integran para satisfacer toda una serie de situaciones durante los enfrentamientos. La misma está dirigida a la utilización racional de las posibilidades del jugador y al aprovechamiento total de las deficiencias y errores del contrario.

Definición
Consiste en percibir las disímiles y variadas situaciones que se presentan durante la competencia, analizarlas correctamente, y ejecutar los elementos técnicos apropiados, valorando su propia condición con relación a la de su contrario.

(Las  palabras  anteriormente  subrayadas, F. Mhalo -1974- las  consideró  como  fases  de  la táctica, que bien pueden ser relacionadas  en Ajedrez con la esencial  valoración  de     posiciones y elección de la jugada).

La táctica es el proceso en que se conjugan todas las posibilidades físicas, técnicas, teóricas, psicológicas y demás, para dar una solución inmediata a las disímiles situaciones imprevistas y cambiantes que se crean en condiciones de oposición.

Características de la táctica deportiva (Riera, 1995):
• Se determina a partir del accionar del oponente y/o de las posiciones comparativas de ambos bandos;
• Solo puede ser aplicada por el jugador en condiciones de oposición;
• La persona que la realiza se relaciona con el oponente;
• Tiene como finalidad el logro de objetivos parciales, a partir de situaciones;
• La evaluación se hace a partir de la efectividad lograda;
• Se pone de manifiesto en los deportes de combate y juegos deportivos;
• Exige de acciones lógicas, con inmediatez en el cálculo y la ejecución;

La Técnica

Una vez aclarados los términos anteriores, llegamos a la técnica con menos confusiones. La técnica al igual que la estrategia se presenta constantemente en la vida cotidiana. Se puede hablar de la técnica para bailar, correr, escribir, saltar, etc. Resultando la técnica el medio que concreta la estrategia y la táctica.

Definición
La técnica se define como la ejecución de movimientos estructurales que obedecen a una serie de patrones tempo-espaciales modelos, que garantizan un alto grado de eficiencia.

Características de la técnica deportiva:
• Se determina a partir de la estructura funcional modelo;
• Solo puede ser aplicada por el jugador;
• La persona que la realiza se relaciona con factores tempo-espaciales;
• Tiene como finalidad la ejecución de estructuras funcionales;
• La evaluación se hace a partir de la cantidad de errores que se realicen en su ejecución con respecto a la estructura modelo;

Técnica deportiva es la realización eficaz de una acción adaptada a un contexto deportivo concreto.
Táctica deportiva es la elección y ejecución de una técnica deportiva frente a una situación concreta para lograr un objetivo inmediato.
Estrategia deportiva es la planificación de un conjunto de factores para el logro de un objetivo principal. (Adaptado de Antonio Tinajas Ruiz; Rev. Stadium Nº 193; sep. 2005 - pág. 57 y 59).

EN AJEDREZ:

Consideramos estrategia en ajedrez la planificación y consecución mediata de los objetivos generales de una partida, conteniendo aspectos y elementos intrínsecos (conceptuales y procedimentales) y extrínsecos (actitudinales y contextuales: posición en la tabla, presión social, preparación y estilos, importancia de la partida o del torneo, resistencia física y psíquica, etc., propios y del rival).

Postulando esta definición estamos –a diferencia de los autores de marras- dividiéndola en ‘estrategia general’ (de un macro-ciclo competitivo, de un torneo en particular, de un tramo de la competencia, del historial con rivales determinados, etc) y ‘estrategia de la partida’ (elaboración de planes en base a valoración de posiciones críticas, ajuste a principios y postulados teóricos, observancia de los conceptos ajedrecísticos más generales, elección de variantes durante la apertura o medio juego en base a la estrategia general esbozada para el rival, decisiones sobre simplificaciones o ingreso al final de partida, etc).

Por otra parte, entendemos como táctica en ajedrez la elección y ejecución de acciones calculadas a corto plazo durante la partida, solucionando problemas inmediatos de distinto grado de compulsión (juego combinatorio o posicional).

A su vez delimitamos como técnica en ajedrez a la ejecución eficaz de una jugada o secuencia de jugadas modélicas adaptadas a una configuración concreta.

Podríamos concluir, a su vez, que la técnica es la acción que concreta la táctica, y ésta el medio de plasmar la estrategia.

La complejidad del juego (determinada en ajedrez entre otros factores por el alto grado de incertidumbre impuesta por la profundidad de variantes y posiciones calculables más la diversidad de recursos defensivos y ofensivos) no permite fragmentar éstas cuestiones tan esquemáticamente durante la partida, encontrándose muchas veces secuencias que involucren superposición de más de un aspecto o una misma jugada cuya acción táctica inicia simultáneamente una técnica específica.

No obstante, podemos intentar algunos ejemplos de situaciones según su mayor contenido técnico, táctico o estratégico:

Acción Estratégica

Distribución de los jugadores (sustituciones con suplentes) en un torneo por equipos según características de los rivales e historia de enfrentamientos (extrínseca o general).
Decisión de repetir jugadas (o posiciones) para lograr empate en la última ronda de un torneo, asegurando un puesto importante en la tabla final de posiciones (extrínseca o general).
Pasar a un final de partida en conocimiento de la pobre técnica del rival en dicha fase de juego (intrínseca o de la partida).

Preparar y jugar una línea de apertura abierta e incisiva contra un rival de juego posicional característico y con déficit en el cálculo de posiciones complejas (extrínseca-intrínseca).

Acción Táctica

Reagrupamiento de una pieza en posición equilibrada para potenciar su acción (maniobra posicional).
Forzar el cambo del alfil del ‘fianchetto’ del enroque corto rival (negras) para debilitar sus casillas reales oscuras y explotar inmediatamente la buena disposición de mis piezas para atacarlas (maniobra forzada).


Sacrificar una pieza para asegurar la coronación de un peón en 7ª (combinación).
Cambiar las últimas piezas produciendo peones aislados en la estructura rival para jugar un final ventajoso de R + ps.

Acción Técnica

Ubicación sucesiva a ‘salto de caballo’ de la Dama con respecto al Rey rival (excepto si mueve a una esquina) para confinarlo a la banda y efectuar el Jaque Mate (R + D vs. R).
Emplear una buena sucesión de cercamiento, restricción y remate (Jaque Mate) en un final de R + C +A vs. R.

Utilizar eficazmente un despeje de línea tendiente a un ataque resultante de doble amenaza (durante una combinación).

Lograr mantener y acrecentar durante el medio juego una posición de restricción y bloqueo, transformándola en ganancia material efectiva.

Jugar un final de R + T vs. R + T + p logrando entablar por la observancia de los principios teóricos (Philidor, Lucena, etc).

Implicancias:
En la larga y rica historia de nuestro juego-deporte se ha versado profusamente sobre su naturaleza estratégico-táctica (especialmente desde el Siglo XVIII cuando se empezó a difundir el juego entre la clase media y comenzó a desarrollarse la teoría a escala moderna; si bien ya a mediados del Siglo VII durante el dominio árabe de Persia los musulmanes efectuaron numerosos estudios teóricos e introdujeron el sistema de notación algebraica) y se han construido usos espontáneos de dicha terminología que –a la vez que demostraron cierta suficiencia en la transmisión y enseñanza- no permitieron establecer una taxonomía universal.
Si bien este fenómeno quizás vuelve a sumergirnos en la saludable e insondable complejidad de nuestro milenario juego como ‘arte, ciencia y deporte’, necesitamos -a los fines prácticos de una didáctica del ajedrez y por posicionamiento de autor- estipular algunas definiciones que (siempre temporales) delineen un campo conceptual mínimo desde el cual realizar posteriores transposiciones al aula. La dificultad de semejante tarea desafía por cierto algunos aspectos medulares del Ajedrez y puede provocar no poca querella:

Concepto ajedrecístico: Representación mental instrumentalizada por palabras, producto de la interacción activa del sujeto con la realidad del juego. Tras un largo proceso –mediado didácticamente- de familiarización, descubrimiento gradual, uniones, agrupaciones e interrelaciones de los elementos estratégicos, tácticos y técnicos del Ajedrez, el alumno/jugador adquiere una representación simplificada y generalizable de los mismos como consecuencia de la interiorización de conceptos.

Dicha evolución puede estar esbozada por las sucesivas categorías que asume el Factor General: “Función y formación de ideas”, en el esquema de las seis edades del Pensamiento Ajedrecista de la Lic. María E. García La Rosa (Venezuela 1983), aunque se visualiza también en los Factores “Noción de Espacio” y “Noción de Tiempo”.

Principio ajedrecístico: generalización en forma de postulado (construcción proposicional) de un aspecto del juego en base a la experiencia ajedrecística competitiva acumulada, de utilidad deductiva para el desempeño deportivo durante las partidas (sinónimo: ‘postulado teórico’).

Maniobra posicional: jugada o serie de jugadas que consiguen un objetivo inmediato recurriendo a mínimos grados de compulsión.

Maniobra forzada: jugada o serie de jugadas que consiguen un objetivo inmediato recurriendo a mayores grados de compulsión sin sacrificios.

Juego posicional: segmentos de partida en el que predominan las maniobras posicionales, caracterizado por una lenta acumulación, mantenimiento y transformación de mínimas ventajas.

Juego combinatorio: momentos de la partida en los que predominan las maniobras forzadas y las combinaciones, caracterizado por complejas escaramuzas y apremiantes desenlaces.

Recursos tácticos: relacionados con los ‘grados de compulsión’ (Igor Bondaresky), representan las acciones primarias del juego y permiten la construcción dialógica básica de la partida (jugada, amenaza, cambio, sacrificio, jaque, amenaza de mate).

Elementos tácticos: acciones, interrelaciones y/o figuras típicas y especiales de cada pieza o de un tandem de piezas, que multiplican su valor relativo o disminuyen el de las piezas rivales (ataque doble, clavada, figuras de mate y ahogado, rayos X, coronación, etc.).
Son de naturaleza reglamentaria y objetiva y requieren poca elaboración creativa, al derivar de las propiedades y posibilidades de cada pieza o de un conjunto coordinado de ellas.

Motivos posicionales: vislumbres de la situación sobre el tablero que sugieren maniobras posicionales y orientan los planes de acción (cadenas y configuraciones típicas de peones, líneas abiertas, puntos débiles, concentración de piezas en sectores del tablero, supremacía material o espacial, etc).

Motivos combinatorios: indicios de una posición que sugieren la oportunidad de una maniobra forzada o de una combinación (Rey expuesto, pieza radiada, pieza sobrecargada, gran ventaja de desarrollo, mayoría de piezas reales, perpetuo; además pueden motivar una Combinación la mayoría de los elementos tácticos).

Procedimientos posicionales: jugada o grupo de jugadas que permiten mantener y acrecentar ventajas de índole estratégica (bloqueo, restricción, triangulación, reagrupamiento, simplificación, profilaxis, sobrecarga, centralización, etc). Requieren en la mayoría de los casos un depurado dominio técnico y una desarrollada intuición posicional y son producto de la elaboración creativa.

Procedimientos combinatorios: jugada o jugadas forzadas que impiden a una pieza rival cumplir una función importante, que aumentan súbitamente la función de una pieza propia o combinan ambos propósitos (despeje, distracción, obstrucción o intercepción, atracción, encaminamiento, destrucción de la defensa, ataques a la descubierta, apoderamiento de un punto, etc).
Intensifican transitoriamente el juego, sobredimensionando el valor del tiempo y del espacio por encima del equilibrio material, requiriendo un importante esfuerzo de cálculo y son producto de la elaboración creativa.

Combinación: secuencia forzada de jugadas motivada posicional y dinámicamente, con que el bando activo entrelaza artísticamente recursos y elementos tácticos y procedimientos combinatorios calculados para lograr correctamente sus objetivos.

En la siguiente imagen podemos ejemplificar una COMBINACIÓN simple: objetivos: jaque mate o ganancia material; motivos: rey cercado y expuesto + figura de mate;

1. Cxd6+!,…;

cálculo: si captura con peón o torre o mueve el Rey pierde su Dama; si captura con Dama, mi alfil domina la casilla de escape ‘d7’ y doy Jaque Mate con

2. Da8++

procedimiento táctico: ataque descubierto con jaque (doble amenaza);

Sacrificio: jugada de cesión material con máxima iniciativa y economía, que acrecienta momentáneamente las amenazas y modifica el valor convencional entre fuerza, tiempo y espacio ajedrecísticos (“¿Qué produce un sacrificio?: Libera una ráfaga repentina de energía que permite al jugador de ataque concretar sus ideas y unir una combinación de ideas tácticas” –dice A. Yermolinsky).

Comprensión o intuición posicional: competencia o pericia que permite anticipar y emplear con destreza los elementos y conceptos posicionales que prevalecerán en el juego reposado sucesivo.

Comprensión o intuición combinatoria: competencia o pericia que permite prever y aplicar los elementos tácticos y combinaciones durante el juego agudo.

Operación táctica: es una maniobra forzada (“es una secuencia de jugadas de ataque, y para que exista, las respuestas de su rival deben ser forzadas”. –dice Alex Yermolinsky en “El camino hacia el progreso en Ajedrez”; pág. 198). Asimismo una ‘operación estratégica’ equivaldría a una maniobra posicional.

Invariantes combinatorias: constantes conceptuales y procedimentales, algunas de los cuales deben constatarse en una secuencia de jugadas para considerarlas una combinación (objetivos, elementos tácticos, motivos y procedimientos combinatorios, cálculo de variantes, réplicas forzadas, sacrificios, bando atacante, bando a la defensiva y ventajas, entre otras).

Grados de compulsión: escala descendente de recursos tácticos según niveles de iniciativa y de forzamiento de las réplicas del oponente (jaque, amenaza de mate en una, sacrificio, cambio, amenaza material, etc). Consiste en realidad en el ordenamiento jerárquico –basado en el criterio de coacción agonística- de lo que definimos antes como ‘recursos tácticos’.

Cálculo de variantes: Ejercicio mental subjetivo de esfuerzo conciente, que vincula y asocia objetos mentales –perceptos primarios, imágenes de memoria y conceptos ajedrecísticos- para alcanzar posiciones estratégico-tácticas significativas (ventajosas o satisfactorias) .

“En realidad, un uso básico del cálculo consiste en justificar tácticamente (tanto por vías posicionales como combinatorias- opinamos nosotros) un movimiento que nos gustaría efectuar por motivos estratégicos.” Andrew Soltis ‘La esencia del juego del Ajedrez’; pág. 11- Edit. Paidotribo 2005 (se calcula durante toda la partida, tanto en el juego posicional como en el combinatorio; “el ajedrez es en un 99% cálculo” según Soltis…).

  • Autor: Erni Vogel |
  • 16-01-2007 |