Titulo: Calidad de la percepción de distancia central y del control propioceptivo en jugadores del equipo masculino de Baloncesto primera categoría de Matanzas

Palabras  claves: PREPARACIÓN FÍSICA/ BALONCESTO/ TÉCNICA

Autor: Esp. Yanniel Pupo Martín

          Equipo técnico de Baloncesto - Matanzas

Fecha de  publicación: 03/12/2013

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Resumen:

En el presente trabajo se exponen los resultados alcanzados por los 15 jugadores del equipo de Baloncesto masculino de Matanzas, participante en la Liga Nacional Cubana de adultos del presente año 2013, obtenidos en los test dinámicos de percepción de distancia central y control propioceptivo del brazo diestro, componentes psicológicos esenciales en la efectividad de los tiros al aro, información de valor práctico para el equipo técnico que dirige este colectivo, a fin de poder superar las dificultades que confrontan.

 


 

INTRODUCCIÓN.

El Baloncesto moderno requiere una planificación multifactorial del entrenamiento, que permita alcanzar en los jugadores la preparación física, técnica, táctica, teórica y psicológica necesaria para alcanzar el estado óptimo en los juegos competitivos. Pero constituye sin duda la eficiencia en los tiros al aro el factor decisivo en el éxito de un equipo, ya que los mismos acumulan los puntos que deciden la victoria o la derrota en el partido.

 

En todo macrociclo de entrenamiento se le brinda especial interés al volumen de la carga destinada al logro de dicha eficiencia en tiros a corta, media, larga distancia y en tiros libres y cuando se constata pobre nivel en esta esfera, por lo general se aumenta la cantidad de repeticiones en aquellos tipos de tiros que no alcanzan los valores porcentuales de encestes deseados. Lamentablemente, son pocos los directivos técnicos que prestan atención a la base psicoreguladora de estas acciones, que determinan directamente la calidad del desempeño en la práctica.

 

Para que un balón lanzado por un jugador desde X metros logre arribar a un lugar tan pequeño como es el aro, se requiere, junto con el dominio de la mecánica de la acción, un cálculo bien preciso del alejamiento a que se encuentra este desde la posición de tiro, donde se encuentra ubicado el sujeto, así como del impulso que se le impregne a dicho balón, en dependencia de la distancia de que se trate. Es por ello que cualquier mínimo error en la percepción de distancia central que presente el deportista, influye negativamente en la intensidad del esfuerzo que se le imprima al objeto lanzado, ya sea porque se aplique mayor o menor esfuerzo que el necesario, lo cual se relaciona con el control propioceptivo. De ahí que, cuando se manifiestan dificultades en la eficiencia en los tiros al aro, unas de las causas fundamentales se encuentran por lo general en un pobre desarrollo de los mencionados componentes psicológicos y por ello debe ser objeto de diagnóstico.

 

2. DESARROLLO.

2.1. Proceso de aplicación del test dinámico de percepción de distancia central. Resultados alcanzados.

  1. Materiales utilizados: Cinta métrica, protocolo de registro de datos, lápiz o bolígrafo.
  2. Instrucciones:
    1. Se explicó a los jugadores del equipo estudiado el objetivo de la prueba de terreno o test dinámico a llevarse a cabo y la importancia de la calidad de la percepción de distancia central para la eficiencia de los tiros al aro de cualquier tipo, aclarándoseles que existen sujetos que perciben los objetos alejados desde su ubicación en el terreno, algo más lejos o más cerca de lo que en realidad se encuentran y ello les induce a error, al aplicárseles mayor o menor esfuerzo al movimiento del lanzamiento del balón.
    2. Se precisó con los mismos la forma de realización de la prueba.
  3. Forma de realización:
    1. Se situó el sujeto a diagnosticar parado encima de la línea central del terreno, con el centro de los pies unidos, sobre uno de sus bordes.
    2. A 6 metros de distancia se trazó una línea tenue con tiza sobre el tabloncillo, paralela a la anterior, y se situó de igual forma (con el centro de los pies unidos sobre la misma) otro jugador que actuaría como sujeto de referencia (hombre poste), el cual debía permanecer sin realizar movimiento alguno.
    3. A una distancia de 3 metros detrás de la línea sobre la que se encuentra situado el sujeto de referencia  y con una separación de 1 metro del mismo, otro deportista comenzó a avanzar lentamente hacia delante, en dirección a su compañero.
    4. El jugador que observaba en la distancia este movimiento de desplazamiento se le indicó que avisara, con la voz de “Ya”, el momento en que percibía a ambos sujetos “hombro con hombro”, es decir, uno al lado del otro.
    5. Se registró con la cinta métrica los centímetros de espacio que mediaban entre la línea sobre la cual está parado el “hombre poste” y el centro de los pies unidos, donde se detuvo el sujeto en movimiento.

 

 

 

  • Se registraron los valores individuales de error con números positivos, cuando el sujeto en movimiento era detenido después de sobrepasar la línea, sobre la cual se encontraba situado el jugador de referencia.
  • Se registraron los valores individuales de error con números negativos, cuando el sujeto en movimiento era detenido antes de sobrepasar la línea, sobre la cual se encontraba situado el jugador de referencia.
  • En el caso de que fuera detenido el jugador en movimiento exactamente con el centro de los pies sobre la línea (al lado del hombre de referencia), se anotaba “0” en el protocolo de registro de datos.
  • Se llevaron a cabo tres ensayos con cada jugador, a fin de obtener el valor promedio individual de la magnitud y la tendencia del error.
  • No se comunicaba el resultado de los intentos, a fin de que el sujeto no intentara modificar su cálculo visual de la distancia.
  1. Forma de evaluación:
    1. Se conformó una tabla con la cantidad de jugadores involucrados en la aplicación del test dinámico (15), donde se anotaron los valores alcanzados en cada intento.

 

  1. Se obtuvo la sumatoria no algebraica de dichos datos y el valor promedio de los mismos, o sea, no teniéndose en cuenta si eran números positivos o negativos. (El signo de los números solo indicaba el tipo de error que se manifestaba en la práctica). 
  1. Se halló el valor promedio individual y colectivo. 
  1. La tendencia del error se registró de la forma siguiente:
    1. Si en los tres ensayos (o en dos de ellos) se obtenían valores positivos, se anotaba “E” = exceso. Ello indica que el sujeto percibía al jugador que detuvo más lejos de lo que en realidad se encontraba situado. 
  1. Si en los tres ensayos (o en dos de ellos) se obtenían valores negativos, se anotaba “D” = defecto. Ello indica que el sujeto percibía al jugador que detuvo más cerca de lo que en realidad se encontraba situado. 
  1. Si en un ensayo el sujeto ubica su mano sobre el punto “0”, y en los otros dos intentos obtiene valores positivos y negativos respectivamente, se registraba “ST” = sin tendencia. 
  1. Resultados de la aplicación del test dinámico de percepción de distancia central.

Tabla 1: Valores promedios individuales de la magnitud y la tendencia del error de la percepción de distancia central en el equipo investigado.

(ME = Magnitud promedio del error; TE = Tendencia del error; D = Defecto; E = Exceso)

 

No.

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

X

ME

28.3

31.6

5

21

8.3

8.6

10.6

28.3

15

15.3

14

14

24.6

24.6

22.3

235.2

15.6

TE

D

E

E

E

D

D

D

E

E

E

E

D

E

E

D

--

--

 

Como se observa, los jugadores que presentan errores más pequeños como promedio en la percepción de distancia central son los jugadores 3, 5 y 6, mientras que los mayores valores promedio de la magnitud del error corresponden a los números 1, 2, 8, 13, 14 y 15. Los sujetos con tendencia a percibir los objetos en la distancia algo más lejos de lo que en realidad se encuentran son los números 2, 3, 4, 8, 9, 19, 11, 13 y 14. En el resto de los miembros del equipo predominan los errores por defecto,  por lo que tienden a percibir los objetos en la distancia algo más cerca de donde se encuentran en realidad ubicados. 

Es necesario precisar que la tendencia del error permanece constante ante diferentes alejamientos del objetivo a percibir, y así se ha constatado en los cientos de deportistas que han sido medidos por los autores de este trabajo, pertenecientes a diferentes deportes, géneros y edades. 

2.2. Proceso de aplicación del test dinámico de Kinematometría para la determinación de la calidad del control propioceptivo del brazo diestro. Resultados alcanzados. 

A) Materiales utilizados: Cinta de cartulina marcada en centímetros, cinta adhesiva, protocolo de registro de datos, lápiz o bolígrafo.

 

B) Instrucciones: 

  1. Se explicó a los deportistas que se llevaría a cabo un test dinámico que permite recabar información del nivel de desarrollo del control propioceptivo de su brazo diestro, con el cual realiza sus tiros al aro, así como constatar la tendencia de los errores que pudieran manifestarse, precisándose que algunos sujetos aplican más o menos fuerza que la debida en los movimientos, en los cuales se encuentran comprendidas las estructuras anatómicas del hombro, brazo y mano y por ello la importancia de conocer de forma individual, cuál es la tendencia del error en cada uno de ellos, pues este fenómeno influye negativamente en la eficiencia en los tiros al aro, dada la intensidad del impulso que se le imprime al balón en su parábola de trayectoria hacia su objetivo. 
  1. Se procedió a dar a conocer cada uno de los pasos requeridos para la realización del test. 

B) Forma de realización:

  1. El jugador debería situarse de frente a la cinta y proceder a levantar su brazo diestro extendido, hasta ubicar la punta de sus dedos en el lugar de la misma donde se encontraba el “0”. Si su estatura no permitiera que la amplitud del movimiento de elevación del brazo formara un ángulo de 90º con relación a su tronco, se correría la cinta hasta lograr dicha posición correcta. 
  1. Se le solicitó que ejecutara 3 veces este movimiento, a manera de entrenamiento, de forma lenta, concentrando su atención en el esfuerzo muscular necesario para llevarlo a cabo, controlando visualmente que la punta de sus dedos coincidiera con el mencionado punto. 
  1. Posteriormente, con ojos cerrados, se realizaron 3 repeticiones de esta tarea, sin que el sujeto observara el resultado, es decir, manteniendo el bloqueo de información visual, y sin recibir el comentario sobre los resultados obtenidos en cada uno de los intentos, a fin de que no corrigiese el nivel de sus esfuerzos. 
  1. Cada uno de los deportistas llevó a cabo la tarea explicada, registrándose las magnitudes de error individual en centímetros en cada ensayo, así como la tendencia de los mismos, anotándose los datos obtenidos por encima del “0” como números positivos y por debajo de este punto de referencia, como números negativos.

 

C) Forma de evaluación:

  1. Se conformó igualmente una tabla con la cantidad de jugadores del equipo, anotándose los valores alcanzados en cada ensayo. 
  1. Al igual que en la prueba anterior, se obtuvo la sumatoria no algebraica de dichos datos y el valor promedio de los mismos, o sea, no teniéndose en cuenta si eran números positivos o negativos. (El signo de los números solo se situaba para indicar el tipo de error observado en la práctica).

  1. Se halló el valor promedio individual y colectivo. 
  1. La tendencia del error se registró de la forma siguiente: 
  1. Si en los tres ensayos (o en dos de ellos) se obtenían valores positivos, se anotaba “E” = exceso. Ello indica que el sujeto le imprime al movimiento mayor esfuerzo del que corresponde. 
  1. Si en los tres ensayos (o en dos de ellos) se obtenían valores negativos, se anotaba “D” = defecto. Ello indica que el sujeto le imprime al movimiento menor esfuerzo del que corresponde. 
  1. Si en un ensayo el sujeto ubica su mano sobre el punto “0”, y en los otros dos intentos obtiene valores positivos y negativos respectivamente, se registraba “ST” = sin tendencia.

 

D) Resultados alcanzados en el test dinámico de control propioceptivo:

 

Como puede observarse en la tabla 2, los jugadores que menor control de los esfuerzos poseen en su brazo diestro en el movimiento que comprende el test dinámico realizado, fueron los números 6, 10, 11, 13, 14 y 15; siendo el peor el 13. Los mejores en magnitud del error, como se constata, fueron los jugadores 1, 2, 3 y 9.

 

Tabla 2: Valores promedios individuales de la magnitud y la tendencia del error del control propioceptivo en el equipo investigado.

(ME = Magnitud promedio del error; TE = Tendencia del error; D = Defecto; E = Exceso)

 

No.

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

X

ME

2

2

2

2.3

4

4.6

3.3

3.3

1.6

4.3

4.3

4

6

4.3

4.6

52.6

3.5

TE

D

E

D

E

E

D

D

E

D

E

E

E

E

E

D

--

--

 

Por otra parte, se observa una tendencia a errores por defecto – le imprimen menor esfuerzo al movimiento de levantar el brazo y por ello se detienen por debajo del punto 0 – en los sujetos número 1, 3, 6, 7, 9 y 15, mientras que en el resto predominan los errores por exceso – aplican más esfuerzo que el requerido para realizar la acción y por ello sitúan su brazo por encima del punto central de referencia.

 

2.3. Resultados de los coeficientes de correlación.

 

Cuando se obtuvo el coeficiente de correlación Spearman entre las tendencias de ambos test dinámicos (percepción de distancia central y control propioceptivo del brazo diestro), el valor fue de 0,733330417, una cifra muy elevada, que indica la relación entre ambos parámetros e indirectamente, con la zona de arribo del balón.

Como dato adicional, se registraron las zonas de arribo del balón en cada tipo de tiro de forma individual en 10 juegos competitivos de la actual Liga Nacional de Baloncesto 2013, dado que este fenómeno se encuentra estrechamente relacionado con los procesos estudiados, obteniéndose los valores porcentuales de los tipo de errores (no se alcanzaba el aro por quedar demasiado corto el lanzamiento o chocaba contra el tablero; al contrastar estas tendencias y la resultante de la prueba de terreno de percepción de distancia central, se obtuvieron los siguientes coeficientes de correlación:

  

n  Entre el arribo del balón en tiros de 2 puntos y la percepción de distancia = 0,732142857

n  Entre el arribo del balón en tiros de 3 puntos y la percepción de distancia = 1

n  Entre el arribo del balón en tiros libres y la percepción de distancia = 0, 769800359

 

 

Se confirma la influencia esencial que ejerce la calidad de este fenómeno psicológico espacial sobre la acción concreta en la práctica (lugar a donde llega el balón al finalizar su trayectoria hacia el aro).

 

CONCLUSIONES:

Se constata las deficiencias que presentan los integrantes del equipo masculino de primera categoría de Baloncesto de Matanzas en la percepción de distancia central y el control propioceptivo del brazo diestro como componentes psicológicos esenciales en la eficiencia en los tiros al aro, lo que exige de inmediato la implementación de un plan de intervención psicológica encaminado a mejorar el nivel de expresión de dichos componentes de la regulación ejecutora de la acción.  

BIBLIOGRAFÍA:

  1. Pupo, Y. (2013) Informe del diagnóstico sobre causas psicológicas de la pobre eficiencia en tiros al aro efectuado al equipo masculino de Baloncesto de primera categoría de Matanzas.

 

  1. Sainz de la Torre, N. (2012) Control propioceptivo y técnica deportiva. Variantes de medición y desarrollo. Disponible en: http//www.efdeportes.

 

  1. Sainz de la Torre, N. (2006) Percepción de distancia central y periférica. Su importancia en los juegos deportivos. Monografía en Biblioteca virtual UMCC – CDROM “Ciencias de la actividad física”.