Palabras claves: EJERCICIOS FISICOS/REHABILITACION FISICA/OBESIDAD

Título: Propuesta de un Programa de Rehabilitación Integral para disminuir la obesidad en pacientes obesos entre 35 a 50  años, del Consejo Popular Carmelo, municipio Plaza de la Revolución.

Autor: Lic. Tania Yamilé Montero Jiménez

Centro de procedencia: Filial Universitaria Plaza de la Revolución

Fecha de publicación: 15 de julio del 2011 

Resumen:  

El  proyecto comunitario,  pretende dar solución  al problema de un grupo de personas obesas relacionado con la práctica de ejercicios físicos encaminados a la satisfacción  de sus necesidades entre 35 y 50 años del área de salud de la circunscripción # 12, del Consejo Popular, Carmelo,  Municipio Plaza de la Revolución.

La misma  se encuentra en una zona urbana con una población total  de 2057 habitantes. Destaca el hecho de que algunos de los obesos de esta comunidad, que practican  ejercicio físico lo hacen de manera informal, sin organización y total desconocimiento del plan de actividades  más idóneas para su condición y presentan un bajo grado de conocimiento sobre aspectos nutricionales, clínicos y psicológicos referentes a esta enfermedad.

Por lo que se requiere de una intervención científica a partir de un sistema de trabajo entre todos  los factores con un accionar uniforme destacando aspectos tan importantes  como son: Planificación, Coordinación,  Organización, Control y Evaluación del trabajo, conocer el estado de opiniones de los pobladores, etc.

La importancia del proyecto, radica en la incorporación a la actividad física con  carácter integral, de los pacientes obesos entre 35 y 50 años, el que permitirá elevar de manera armónica la calidad de vida de los participantes, tributará al desarrollo  sociocultural, de convivencia social, comunicación, la solidaridad, cambios de conductas, disciplina social, así como  la formación de valores, educativos, estéticos,  la aplicación de métodos científicos a partir de un diagnóstico en la comunidad  y la validación de una propuesta de un Programa de Rehabilitación Integral para disminuir el grado de obesidad.

Texto completo

Introducción

Los albores del. siglo XXI nos enfrenta a nuevos y relativamente recientes estilos de vida moderna, caracterizados por cambios relevantes de los patrones alimentarios con dietas de alto contenido de grasas, azucares y calorías, en que cada vez más se impone la llamada comida rápida o chatarra, a la que se suma el estrés laboral, el comportamiento de vida sedentario con el empleo de la automatización, el automóvil, la inseguridad en las calles, las computadoras, y  los falsos factores conductuales del ambiente físico, cultural, social y de salud, han promovido un nueva, silenciosa y terrible epidemia, totalmente provocada por el hombre moderno, con dimensiones tales que están afectando, de una u otra forma a todos los países del mundo, desarrollado o en vía de desarrollo.

La obesidad se ha convertido en uno de los mayores problemas de la salud pública, es una enfermedad crónica, evolutiva y recidivante, que refleja un trastorno de la regulación del apetito y del metabolismo energético, en el que intervienen factores fisiopatológicos, bioquímico, genético, hereditario y también factores culturales psicosociales relacionado con el entorno, la cual requiere tratamiento a largo plazo para lograr un exitoso y mantenido control del peso.

Este mal, llamado Epidemia del siglo XXI constituye un factor de riesgo mayor en varias enfermedades, entre las que se encuentran, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial, varios tipos de cáncer, artrosis, colelitiasis, dislipidemias, hiperinsulinemia y gota entre otras. Así mismo algunas de ellas, cuando se unen, forman el llamado síndrome metabólico. Todas ellas constituyendo factores de riesgo para la salud, con aumento de la morbilidad, la mortalidad y costos sanitarios.

Es por eso que la actividad física regulada es un componente importante en cualquier programa de reducción de peso corporal, porque está   asociada con el mantenimiento a largo plazo del peso corporal y tiene efectos beneficiosos para la salud, como la reducción de las enfermedades coronarias, la diabetes ,la disminución de  la presión tanto sistólica como diastólica en individuos hipertensos, también normaliza los lípidos sanguíneos, aumentando los niveles bajos de colesterol (HDL) y disminuyendo los triglicéridos en los individuos con valores inicialmente altos y una mejoría  significativa de la sensibilidad a la insulina. Además de contribuir al mejoramiento de los estados emocionales, como la ansiedad, el estrés, la angustia y la depresión, que son factores que pueden estimular el desarrollo del sobrepeso y la obesidad.

Sin embargo la actividad física por sí sola, sin vincularse con otros tratamientos logra una mínima reducción del peso corporal. La combinación de dieta y ejercicio acelera y/o aumenta la pérdida de grasa, preserva o aumenta la masa magra y desacelera la  disminución de la  tasa del metabolismo basal, de forma más eficiente que la restricción energética de la dieta de manera aislada.

Diversos factores conductuales del ambiente físico y social han sido propuestos como involucrados en la obesidad humana, dentro de los cuales, se encuentran los cambios en la alimentación de la población, cambios en el patrón de actividad física y otros factores de índole sociocultural. El incremento de ingestión de comidas chatarras de alta densidad energética y bajo contenido de nutrientes, sumado a la tendencia de hábitos de vida sedentarios contribuye al desarrollo de la obesidad.

Por lo tanto es fundamental insistir en que todos las personas deben estar comprometidos con sus propios cambios de estilo de vida que les permitan reducir su ingesta energética e incrementar la actividad física para lograr óptimos resultados del  tratamiento adecuado en el control de la obesidad.

 

Desarrollo

Cualquier definición del término obesidad es arbitraria, ya que depende de los criterios que sean utilizados para  ser clasificada y medida porque existen muchos métodos para medir la grasa corporal. Por otra parte la obesidad es un síndrome caracterizado no sólo por el aumento del peso corporal a expensas del tejido adiposo, sino que puede asociarse a trastornos del metabolismo de los carbohidratos, de los lípidos y de la insulina. Reymer Sánchez Alberich R, Ravelo Lamorú J  (2009)[i].

Estos mismos autores definen la OBESIDAD como  un exceso de grasa corporal. Se desarrolla en la mayoría de los casos, en ausencia de procesos o enfermedades conocidas. Raramente es debida a un trastorno primario. No se puede hablar de disminución ponderal en las personas con exceso de peso, sin tener presente que la ingesta calórica y un estilo de vida sedentario, constituye un medio que propicia el exceso de peso. Los hábitos inadecuados alimentarios que se adquieren en el seno familiar, o fuera de él, la disponibilidad de alimentos, el poder adquisitivo, los gustos, la predisposición genética y hallazgos de principio del año 2000 sobre una menor cantidad de dopamina en el cerebro entre otros factores condicionan este síndrome metabólico. .

La obesidad se puede clasificar de diferentes formas.

  • De acuerdo con la edad de aparición
  • Desde el punto de vista causal
  • Atendiendo a su mayor o menor grado de sobrepeso por la talla.
  • De acuerdo a los diferentes índices.
  • En dependencia del grosor del pliegue cutáneo.

 

La obesidad de acuerdo con la edad de aparición, se divide en dos grandes grupos prepuberal y pospuberal.

La obesidad prepuberal  también llamada hiperplástica, es aquella  que ocurre en la primera etapa de la vida, determina cambios en el tejido adiposo, al multiplicarse el número de células normales. Estas personas son muy difíciles de hacerlas adelgazar.

La obesidad pospuberal es aquella que se observa en el adulto, donde el número de adipositos normales se hipertrofian, es decir  aumenta considerablemente el tamaño de la célula, por su gran contenido de grasa.

 

Desde el punto de vista causal, la obesidad puede ser considerada exógena o primaria, endógena o secundaria a otros  procesos patológicos y mixtos

 

La obesidad exógena es aquella en que el paciente recibe un aporte de alimentos muy ricos en calorías y nutrientes, el cuál es superior al gasto  energético debido a problemas relacionados con la disponibilidad o el consumo de alimento.

  • La obesidad endógena es aquella que se observa asociada con otros  procesos patológicos como la diabetes mellitas, hiperfunción adrenal o el hipotiroidismo, entre otros.
  • La obesidad mixta se produce  como resultado de la aparición de las causas primarias y secundarias en un mismo individuo.

 

Clasificación Anatómica: Se basa en la distribución de la grasa.

 

  • Obesidad androide (manzana): Se localiza en la cara, cuello, tronco y parte superior del abdomen. Es más frecuente en varones.
  • Obesidad ginecoide (pera): Predomina en abdomen inferior, caderas y glúteos. Es más frecuente en mujeres.

 

1.1. Algunos tratamientos terapéuticos y opiniones especializadas.

Según Guerra, (2008)[ii] las herramientas básicas u opciones terapéuticas para cualquier tipo de tratamiento de la obesidad se pueden agrupar en cinco grupos de terapias:

 

Conductiva: Tiene el propósito de ayudar al paciente a cambiar sus hábitos de alimentación y de sus actividades. Se trata de un enfoque a objetivos específicos, en los cuales el individuo establece objetivos tangibles, concretos, que puedan ser fácilmente evaluados con la intención de maximizar los sentimientos de éxito. Cada pequeño triunfo puede ser construido sobre el próximo objetivo hasta que el paciente sienta que alcanzo su último propósito. Consiste en un grupo de componentes, incluyendo el control del estimulo, solución de problemas, la restructuración del conocimiento y el apoyo social. Las acciones educativas desempeñan un papel fundamental, así como la importancia de modificar el ambiente  domestico con el propósito de influir sobre las conductas de la alimentación.

Dietética: Toda estrategia de terapia dietética debe educar:

 

  • Acerca del contenido calórico de las diferentes comidas.
  • La composición en grasas carbohidratos y proteínas.
  • Que tipos de comidas es mejor comprar
  • Como preparar los alimentos

Existen muchas proposiciones de dieta para bajar de peso, en general se pueden catalogar en hipocalóricas (1000-1500Kcal/día),de muy bajas calorías(>800kcal/día)y de bajo contenido en grasa.

 

El consumo de calorías nunca debe estar por debajo de su índice metabólico basal; de otro modo, corre el riesgo de perder tejido magro en exceso, agotar absolutamente sus reservas de glucógeno y tener un consumo nutricional insuficiente. En la práctica, la mayor parte de las personas pueden adelgazar ingiriendo entre 1.500 y 2.000 calorías al día, especialmente si aumentan su nivel de actividad. Es erróneo y potencialmente peligroso prescribir dietas hipocalóricas de 1.000 Kcal o menos. Planee comer por lo menos de 4 a 6 veces al día, distribuyendo los tentempiés y las comidas a intervalos regulares. Bean A, (1998).[iii]

La dieta debe ser hipocalórica, calculada para las 24 horas del día, fraccionada en seis comidas, individual, en dependencia del gusto del paciente y su familia, ya que surge de lo que come la familia, solo que reducida en cantidad. Debe ser calculada a razón de 20 calorías por kilogramos de peso ideal. Sin ella no hay reducción de peso.

Farmacológica. La terapia farmacológica es el “sueño de todo obeso”, una droga maravillosa que le permita bajar de peso y al mismo tiempo comer lo deseado, pero tal producto no existe .Un tratamiento efectivo, incluyendo los fármacos, debe ser a largo plazo y dirigido a mantener la pérdida de peso, de igual manera que se hace para el control de la hipertensión o la diabetes.

La eficacia del tratamiento con fármacos debe considerarse en términos de impacto sobre las medidas de obesidad, como por ejemplo: el IMC., la distribución de la grasa corporal, los factores de riesgos y mejoramiento en la enfermedad de base o la reducción en los índices clínicos de evaluación.

Un importante problema relacionado con la utilización de fármacos es que los pacientes obesos ya ingieren cuatro o cinco diferentes medicamentos asociados a su enfermedad de base o síntomas acompañantes (bronco dilatadores, vasodilatadores coronarios, hipotensores, diuréticos, etc.), y rara vez resaltan la importancia de reducir el riesgo, y las complicaciones asociadas a la obesidad.

Los fármacos, por el momento, solo son coadyuvantes del tratamiento de la obesidad. Siempre es necesario el control dietético y el incremento en la actividad física.

Terapia quirúrgica: Es un método bien establecido para el control del peso a largo plazo en personas con obesidad extrema .Su objetivo no es tratar la causa, sino conseguir disminuir el ingreso calórico al organismo.

La Asociación Americana para la Obesidad recomienda las intervenciones quirúrgicas en los casos siguientes.

  • Obesos con IMC mayor 40 kg-m3
  • Carácter crónico de la situación clínica y su resistencia al tratamiento convencional.
  • Ausencia de contraindicaciones.

 

Física: La aplicación de ejercicios físicos a pacientes afectadas con la obesidad juega un papel muy importante en la rehabilitación de dicha enfermedad. Mediante el  ejercicio físico se gasta energía excesiva (grasa), se puede suprimir el apetito, mejorar el funcionamiento psicológico, se producen efectos positivos sobre la presión sanguínea, el colesterol sérico, la composición corporal y la tensión cardiorespiratoria, independientemente de la pérdida de peso.

Por ello, se recomienda incrementar la actividad física, introduciendo ejercicios moderados  y en forma progresiva, por lo menos 30 minutos diarios o al menos cuatro días a la semana.

Comenzar siempre con sesiones breves de ejercicio, por lo menos 30 minutos diarios  y de poca carga física durante la fase inicial de un programa de adelgazamiento incrementándola a medida que progresa la participación de la persona[iv].Si es necesario, aumente el nivel y la intensidad de la actividad física  para que su gasto calórico iguale al consumo. Con ello se puede reducir la grasa abdominal y el peso corporal[v].

Los ejercicios recomendables son los de tipo aerobio, como la marcha, carrera de distancia larga o tiempo largo (de intensidad media) y la participación de grandes grupos musculares con esfuerzos dinámicos. Con estos ejercicios o actividades se provoca el uso de la grasa como fuente de energía, aumenta el consumo de energía almacenada y disminuye el tejido adiposo del paciente y crea menos productos de desechos nocivos al organismo como el ácido láctico, por su utilización como fuente de energía.

Como podemos ver el tratamiento del obeso es multifactorial, aunque fundamentalmente está sustentado sobre la combinación de  dieta y ejercicio físico.

La combinación de una dieta generalmente hipo energética (adecuada para la constitución y la forma de vida de cada sujeto), acompañada de ejercicios moderados permanentes, es una buena opción en la prevención y tratamiento de la obesidad. El ejercicio no sólo  conserva sino inclusive aumenta la masa muscular, la combinación de ambos enfoques permite que ni la dieta sea tan estricta ni el ejercicio tan vigoroso, lo cual facilita la permanencia del obeso en el programa de reducción de peso.

La actividad física con pacientes obesos, exige ser planificada progresivamente por tiempo, tandas, repeticiones, cantidad y complejidad de los ejercicios con movimiento.

El carácter terapéutico de los ejercicios físicos está condicionado en la obesidad por la estimulación y normalización del metabolismo de los carbohidratos, lípidos y las proteínas.

El ejercicio físico sistemático aumenta la síntesis de glucógeno en el músculo y en el hígado y disminuye los depósitos de grasa en los adipositos. Los músculos no entrenados durante una carga breve cubren su consumo de energía en lo fundamental por la movilización de la glucosa, en cargas físicas más duraderas, los ácidos grasos libres, aumentan la mayor parte del suministro de energía.

Programa de Rehabilitación Integral.

El programa de rehabilitación integral está estructurado de la siguiente forma:

  1. 1. Componente de Actividad Física.

1.4   Ejercicios de caminata.

1.5   Ejercicios de marcha.

1.6   Ejercicios de trote

1.7   Ejercicios de carrera.

1.8   Ejercicios de estera rodante.

1.9   Bicicleta estática.

1.10 Step.

1.11 Musical aeróbica.

1.12 Ejercicios fortalecedores.

1.13 Ejercicios fortalecedores con pesos.

1.14 Ejercicios respiratorios.

1.15 Juegos adaptados

 

  1. 2. Componente Conductual.

2.1   Charlas.

2.2   Discusión en grupos.

2.3   Cine debate.

2.4   Terapia dietética.

 

El componente de actividad física se desarrolla en tres etapas.

ETAPAS DEL DESARROLLO DEL PROGRAMA

Primera etapa: La etapa de adaptación con una duración de ocho semanas es con la que se inicia el programa y tiene como objetivo fundamental transitar del estado sedentario en que se encuentran los obesos a la etapa de intervención, posibilitando una adaptación del organismo de los pacientes a la actividad física.

Datos generales de la  I etapa

  • Duración: 2 meses.
  • Frecuencia: 4 -5 veces / semana.
  • Intensidad: 50 a 60 % de la FC máx.
  • Capacidades físicas a desarrollar: Resistencia general, coordinación y amplitud articular.
  • Duración de la sesión de ejercicios: 30 a 60 minutos.

 

Segunda etapa. Etapa de intervención: Es de vital importancia ya que aquí es donde se van a incrementar las cargas de esfuerzo. Tiene como objetivo fundamental, disminuir el peso graso de los pacientes, acercándolo al peso saludable y mejorar las diferentes capacidades físicas necesarias. Su duración será de 6meses.

Datos generales de la II etapa:

·         Duración: 6meses.

  • Frecuencia: 5 veces / semana.
  • Intensidad: 60 a 70 % de la FC máx.
  • Capacidades físicas a desarrollar: resistencia general, fuerza a la resistencia, coordinación y amplitud articular.
  • Duración de la sesión de ejercicios: 60 a 120 minutos.

 

Tercera etapa: Etapa de mantenimiento: se iniciará una vez finalizada la etapa anterior, tiempo de duración 4meses .El objetivo fundamental  de esta etapa es mantener el peso y la condición física alcanzada en la etapa de intervención.  

Datos generales de la III etapa:

·         Duración:4 meses

  • Frecuencia: 3  veces / semana.
  • Intensidad: 70 a 80 % de la FC máx.
  • Capacidades físicas a desarrollar: resistencia general, fuerza a la resistencia, coordinación y amplitud articular.
  • Duración de la sesión de ejercicios: 50 a 60 minutos

 

Conclusiones

  1. El programa integral de actividad física y mejoramiento del estilo de vida aplicado propició el desarrollo de elementos de un estilo de vida que contribuye a la disminución del grado de obesidad y una mejor disposición general.

Bibliografía

  1. American Of Sport Medicine (2000) Manual de consulta para  el control  y la prescripción de ejercicio. Editorial Paidotribo, Barcelona, España.
  2. Barbany, M y M Foz (2002): Obesidad, concepto, clasificación y diagnostico, Anales Sis. San Navarra, 25:7- 16

 

  1. J.D.Potter: (2006).”Epidemiology “.
  2. Jean Nertho Alphonse, (2006) Propuesta de un Programa de Ejercicios Terapéuticos como complemento del tratamiento a pacientes diabéticos tipo 2 entre 40 y 50 años del hospital Santa Ana en el municipio Camp-perrin de la República de  Haití. Trabajo de Diploma Pinar del Río. Facultad de Cultura Física “Nancy Uranga Romagoza”