Palabras claves: ACTIVIDADES DEPORTIVAS/JOVENES/ETICA

Título: Ernesto Guevara un paradigma para el joven deportista cubano.

Autor(as): Lic. Daisy Farrés Mojena

                  Lic. Lendy Daisy Manfugás Farrés

Fecha de publicación: 26 de abril del 2011

Resumen:  

El deporte, fuente para muchos de extraordinarias emociones, puede ser otros, motivo de incontables aventuras o de crecimiento del espíritu humano, si por consideraciones estratégicas-encaminadas al enriquecimiento del universo individual de un hombre de acción-se establezcan en él elevadas metas de participación cotidiana. Como en la aparente quietud de las profundas simas de un volcán dormido subyacen ocultas las colosales energías del universo, la preparación para el combate de la vida encuentra en la ética deportiva las razones tácticas para el enfrentamiento de los peligros y obstáculos que permiten alcanzar la libertad plena del hombre.

En este artículo, en que se ilustran aspectos sobresalientes de la actividad deportiva de Ernesto Che Guevara, basados en la investigación y las observaciones plasmadas por el General de Brigada William Gálvez Rodríguez  en su libro ″ Che deportista ″, encontrarás un interesante enfoque sobre la versátil actividad atlética del Che y su significado como mensaje educador de las nuevas generaciones.

Texto completo

Las raíces de las cosas

La práctica del deporte, solo como mero ejercicio físico o como actividad formadora de músculos, no es una actividad que conoce su génesis en época de anterior  a los proceso civilizatorios europeos y americanos. Surgió como una necesidad del ser humano de encontrar solución a los problemas e interrogantes de la vida cotidiana, tales como recorrer vastos territorios, cazar animales salvajes para alimentarse, escalar por regiones heladas o atravesar caudalosos torrentes de agua. Mucho tuvo que experimentar el hombre, para la vida organizada y el esplendor de los tiempos modernos al universo recreado del deporte.

Los valores del deportista-al estilo de las sociedades antiguas-han ido evolucionando y masificándose(no siempre para enarbolar virtudes espirituales), pero en la primera mitad del siglo pasado, cuando en un pequeño punto del mapa mindi americano, Ernesto Guevara de la Serna expresó ″ solo dejaré de practicar deportes cuando muera ″, durante un partido de fútbol rugby, jugado bajo la fría lluvia que lo llevo al borde de un infarto cardíaco, sus padres reconocieron-a pesar de su corta edad-que sería imposible separar a su hijo de aquel fenómeno natural, apasionante y desarrollador del modelo clásico e ideal de hombre-héroe, rebelde e inconforme con las afecciones que le dieron propensión a sus severas crisis de asma.

Mediante este trabajo ofrecemos la oportunidad al joven lector deportista de analizar la diversidad de fenómenos con que se desarrolló la trayectoria vital de este honorable guerrero, de este héroe-atleta que nos convoca al estudio de sus características, y de los ennoblecedores y definidos matices con que fue manifestándose poco a poco su sensibilidad de hombre de pueblo.

Con su carácter se acero y una conformación física excelente, vino al mundo, en sintonía total con la excelente trasmisión cultural hereditaria de enaltecer el valor y privilegiar la batalla espiritual por contribuir en algo (modestamente diría él) al progreso y al bien de la humanidad.

Ernesto Guevara de la Serna supo establecer tempranamente las diferencias entre los excesos de pasión por el deporte que marcan el fanatismo y la práctica deportiva como medio de subsistencia, del deseo o satisfacción inteligentes de poder enfrentar con energías propias las fatigosas marchas entre montes elevados con la agilidad de un jaguar o el deseo de vencer peligros y obstáculos.

Vivió alimentado con la savia elaborada por el hombre simple, reconociendo su natural independencia ecuménica en la batalla por vencer al enemigo común de los pueblos. Su patria: el mundo. Ha sido fuentes de nobles inspiraciones y eficaz auxiliar de muestro perfeccionamiento. Les presento hoy solo algunos episodios de la vida del Che deportista.

 

La vida excitante y apasionada del practicante.

Ostentaba una diversidad que lo convirtió en paradigma, Ernesto Che Guevara contraatacó las asfixias y su déficit respiratorio con los ejercicios gimnásticos y la natación.

En el campo del deporte logró ser un buen nadador estilo mariposa y un excelente jugador de golf. Práctico además la esgrima y la equitación, el patinaje y el boxeo, la pelota a mano y con paleta, el tenis y el alpinismo. A esta extensa lista debe añadir las prácticas de tiro, el ciclismo, el básquet, el ping pong, el esmerado ajedrez, el motociclismo, los bolos…y en Cuba, el béisbol y el softboll.

Ana María Guevara, hermana del Che  refiere que él sentía gran placer al practicar cualquier disciplina deportiva, y que fue bueno también con los patines de ruedas. ″En realidad se destacaba  en todo, pues ponía mucha garra en lo que hacía″.

Se supo también por voz de amigos testimoniantes que era habitual para él, salir los domingos a la Sierra cordobesa a practicar una mezcla de deporte, exploración y aventura. De la madre le viene la tendencia deportista, pues ella fue una destacada nadadora, y practicaba el tenis y el alpinismo, y en las décadas del veinte y treinta del siglo pasado practicaba con su familia el campismo.

Nuestro héroe hizo honores a su nombre, ya que Ernesto, denominación de origen germánico expresa en la simbología de nombres un significado de lucha, firmeza y fortaleza.

Su primera infancia transcurrió en Caraguatay, espacio territorial de clima selvático. Allí surge su apego a la naturaleza; junto al majestuoso río Paraná, entre los bosques, ríos, intrincada vegetación y caballos, pudo contemplar temprano la fauna que habita en tales lugares. Solían ir de pesquería en yate.

Muy pequeño Ernesto  aún, con escasos dos años de edad, la familia se traslada de pueblo en pueblo al norte de Buenos Aires, en la ribera del río La Plata. Allí sufrió la primera crisis severa de asma bronquial; desagradable padecimiento que como enfermedad aguda y perseverante le acompañó toda la vida. Una etapa inicial muy difícil que se prolongó hasta su sexto año provocó que su padre durmiese siempre en la cabecera del niño, para tenerlo recostado en su pecho y poder ayudarlo con su respiración.

La madre, mujer de cultura y escuela, enseñó las primeras letras a su hijo. Asimismo disfrutó la lectura y amó los libros. Ambos padres le leían las obras y cuentos adecuados a su edad.

Siendo el fútbol pasión de multitudes en su país, comenzó a practicarlo cuando su salud se lo permitía. En busca de su mejoría hacía largas caminatas por las sierras: cacería de perdices, tiro al blanco y pesca, vida en el campo al aire libre, van conformando los territorios y espacios del deportista.

El nadar le ayudaba mucho, con moderación.

Con frecuencia cambiaban de residencia, buscando cambios de clima para palear la enfermedad.

Desde pequeño jugaba fútbol y golf. También se había destacado en ajedrez. No le gustaba perder en los juegos. Fue de pequeño el jefe de la ″barra″: el chico más emprendedor y valiente y tratable. Portaba además una cultura superior ″ enseñada en  casa″, cualidades que lo convierten en el centro o núcleo del grupo.

El chico asmático demostró que era un muchacho sin limitaciones. Dedicaba su tiempo libre a los juegos, los deportes y la literatura. La madre les narraba a los niños en las tertulias nocturnas y durante las comidas acerca de la vida de los abuelos y la historia de su país.

Sacaba provecho de los obligados encierros, pues el padre le enseñaba a jugar ajedrez, el deporte que luego estudió, y no dejo de practicar nunca.

En 1939 participó en su primera competencia con once años. Fue una carrera en burro; carrera fallida, pues el burro no quiso correr a pesar de los esfuerzos. Más tarde, un día apareció y desafió públicamente a un amigo de la infancia por el, campeonato anual de ping pong, y lo ganó. Así eran la constancia y la fuerza de voluntad en él.

Cercano a cumplir los 14 años, en 1942, viaja con su padre a Córdoba para conocer el colegio donde él y su hermana Celia matricularán bachillerato. Allí llama la atención por sus conocimientos y por lo temerario y agresivo en los deportes. Nunca deja de practicar, por lo que exhibe una excelente preparación física. En esta ciudad aprende a jugar bolos. Precisamente en las boleras conoce y establece amistad con Tomás Granado.

Un año más tarde se establece la familia Guevara en esta ciudad. Allí Ernesto se destacó en el fútbol con mucha velocidad y garra. Era un excelente defensor con decisión y coraje. Dominaba varias posiciones; desde arquero hasta lateral. Luego se destacó como gran jugador de rugby, no abandonando jamás la natación y el ajedrez.

Los hermanos Granado Jiménez compartieron una entrañable amistad y camaradería con Ernesto Guevara. Según anécdotas de Alberto Granado, el Che era un impresionante nadador en ríos y piscinas. Se lanzaba desde árboles hacia lugares poco profundos o de elevados trampolines. Era un clavadista de estilo depurado.

Fue también buen tenista de campo. Su familia estaba asociada al club deportivo ″Córdoba Lawn Tennis″. Allí Ernestito y su hermano Roberto llegaron a jugar muy bien el tenis, por la influencia amistosa de una joven un poco mayor, que llegó a ser campeona provincial de Córdoba.

Ernesto, alegre y bromista, fue alumno de cultura superior a su edad, hizo muchas amistades, pero no frecuentaba bares, ni jugaba al billar. Recitaba tangos y prefería leer y estudiar.

Casi al terminar al bachillerato, en 1946, realiza su primer trabajo remunerado en un departamento de análisis de la dirección de vialidad, Había decidido estudiar ingeniería. Al año siguiente, ya bachiller, cambia su decisión por la de medicina a causa de la enfermedad de su abuelo. Ya ha logrado ampliar su horizonte intelectual y deportivo. Continúa su pasión por el rugby a  despecho de su enfermedad. En un juego tan violento, los médicos afirmaban que su corazón no aguantaría.

Luego de varios cursos como oyente de la Facultad de Medicina, matricula oficialmente los estudios unos años después. En su expediente universitario aparece que se inscribió en los deportes siguientes: rugby, fútbol, natación, ajedrez. Además gusta de la pintura, la fotografía artística y la literatura.

En 1950, durante las vacaciones se dispuso a viajar en ciclo-moto por el país: una pura hazaña deportiva. Demostró su gran voluntad y temeridad. Enfrentó situaciones peligrosas practicando campismo y alpinismo. En sus notas del diario nunca menciona el peligro. Solo habla del disgusto de no vencer en la contienda.

Continuó el ciclismo de ruta por las montañas, visitó doce provincias de las veintidós con que cuenta el país, participa en tertulias científicas con un especialista en enfermedades hepáticas, practicó el hipismo. Era muy buen jinete. Practicó Ernesto el vuelo a vela con su tío materno, Jorge de la Serna, en las afueras de Buenos Aires.

En marzo de 1950 inicia el 3er año de la carrera de Medicina. Por esa fecha, siendo socio del San Isidro Club, resultó campeón del “Seven” del año, (un torneo emocionante y divertido de rugby), allí se impuso en las finales haciendo gala de un tackle recio y de su proverbial espíritu de lucha. Ernesto Guevara fue muy efectivo aprovechando su velocidad.

En 1951 el estudiante- deportista decide navegar por el Atlántico y el Caribe en calidad de enfermero de a bordo. El 19 de febrero zarpará desde el puerto de Rosario en su primer viaje por los mares del Atlántico. Deseaba conocer nuevos paisajes y cambiar de ambiente. Visitó Venezuela, Trinidad y otros puertos del Caribe. También Sao Paulo, en Brasil.

Los viajes le causaban mucha satisfacción, pero no pudo conocer mucho más allá de los puertos visitados. Siempre emprendedor, reinició sus estudios ese año, sin dejar de jugar ajedrez, nadar, montar bici y hacer campismo. Entrenaba rugby, deporte que exigía mucho tiempo de entrenamientos. Por otra parte debía cumplir con otras obligaciones: sus estudios, las investigaciones en la clínica Pisani, y visitar a su primera novia formal, la bella jovencita de 16 años que residía en Córdoba. También encontraba tiempo para su actividad periodística. Fue el fundador y cronista de la revista Tackle.

 

Ernesto escribió para este semanario seis artículos con el seudónimo de Chang-Cho, entre mayo y julio de 1951, demostrando un cabal conocimiento de fútbol. Fue además un promotor del desarrollo de este deporte en su país. A pesar  de residir en Buenos Aires, Ernesto gozaba de muchas simpatías en Córdoba.

Viajando por Sudamérica

El 29 de diciembre de 1951. Ernesto Guevara y sus inseparables amigos, los hermanos Granado Jiménez se preparan para algo extraordinario .Ya han decidido reunir sus bártulos y salir de viaje. Habían acordado Alberto Granado y Ernesto realizar un raid en moto para desempeñarse como grandes caminadores” fondistas”  y practicar a la vez otras varias disciplinas deportivas. El vehículo seria una moto de 500cm³ modelo 1939, ya bastante usada. Le llamaron La Poderosa.

Asumieron los múltiples preparativos con entusiasmo: un torbellino enloquecedor de mapas, rutas, ajustes de licencia, visas y cartas de presentación para personas de los países a visitar…

El 7 de enero lo pasa Ernesto con su novia Chichana y su hermana Ana María. Pernoctaban en la casa que llevan y pasan unos días muy buenos en la playa, nadando. Días después siguen viaje a la ciudad de San Martín. Recorren un extenso latifundio con un peón y se alimentaban de la pesquería de truchas que comieron luego de que el Che prepara el asado junto con un costillar. En el viaje por Sudamérica el joven Guevara participó en improvisadas cacerías de aves y en alpinismo en cerros boscosos y rocosos, y fatigosas jornadas de ascensión hacia las cimas.

Encontráronse allí con paisajes deslumbrantes, hermosa vegetación y lagos encantadores. Las montañas nevadas en contraste, y las heladas aguas de los arroyos y ríos.

Nuevos peligros y” diversiones” (sustos) le esperaban en su aventurado recorrido. Durante este viaje se puso de manifiesto la latente sensibilidad humana de Ernesto.

Viajaron por Chile, Perú, donde asistieron a corridas de toros, visitaron un leprosorio, navegaron por el caudaloso Amazonas. El 14 de junio 1952, cumpleaños 24 de Ernesto, combinan la actividad deportiva con el baile de agasajos. Otra vez juegan fútbol con los enfermos hospitalizados. Visitaron también Colombia, Venezuela y Brasil (navegando por la cuenca fluvial en canotaje).Los improvisados remeros ganan en experiencias e instruyen donde quiera que llegan.

Concluida la tarea regresa a Buenos Aires con las metas cumplidas en agosto de 1952. Ocho meses separados de sus familias y estudios. Sin duda alguna, el recorrido fue muy útil. Por delante nuevas y difíciles metas de estudio. En el primer trimestre de 1953 rindió Ernesto el último examen, y dos días antes de su cumpleaños 25, obtiene la oficialización de sus documentos de estudio, y el diploma de médico graduado a su favor.

La Vida del Che fue muy intensa, apasionada, llena de entrega y de grandeza. En lo que tiene que ver con el deporte mostraba un amor especial. Tenía un espíritu competitivo que lo identificaba como un deportista nato.

En un segundo viaje por América Latina visita a Colombia, Bolivia, Panamá, navegó por el lago Titicaca, limítrofe entre Bolivia y Perú. Luego de incontables peligros, permanece varios días en Lima. Sale a Panamá y luego a Venezuela. Cumplidos sus objetivos, va a Guatemala y luego pretende arribar a la frontera Nicaragüense. Pasa por el salvador para entrar a Managua. Por esta feche, enero de 1954 le interesa trabajar en su profesión, pero no puede revalidar el título. El interés por los problemas sociales ya ocupa su mayor tiempo.

Escasos los bolsillos y pagando pensión de alojamiento y comida, tiene que pedir ayuda para pagar la pensión. Con una mochila y un portafolio, a patas y a dedo llega al Salvador; luego de vuelta a Guatemala.

En 1954 a finales de septiembre, Guevara continuaba su recorrido latinoamericano. Continúa su afición deportiva, pero otras tareas que resolver ente las que se encuentran su acreditación como reportero de los ll Juegos Deportivos Panamericanos.

Practicó alpinismo en México, y el 24 de junio de 1955, luego de arribar a esta ciudad el exiliado político cubano Raúl Castro Ruz, conoce a Ernesto Che Guevara esa misma noche, quien  con otros cubanos visitó la casa de María Antonia, compatriota que ayuda a los hermanos de lucha.

Unas semanas después, en una noche de julio de 1955, Ernesto conoce a Fidel. Hablaron de política internacional, y a las pocas horas de esa misma noche, se convirtió en un futuro expedicionario de una revolución que comenzaba…

Muchos hechos acaecieron en la vida del soldado de América, como lo denominara su padre. El deportista se convierte en guerrero. Vino la etapa se la Sierra Maestra, el triunfo de la revolución, su etapa de dirigente en Cuba, Indudablemente, las tareas abrumadoras le restan tiempo para el deporte y su práctica, pero no vive a espaldas totalmente a estas actividades que tanto disfrutaba anteriormente.

Durante su entrenamiento en Cuba para seguir prestando su ejemplar esfuerzo internacionalista el Guerrillero Heroico, luego del agotador ejercicio impartía clases de francés, de quechua, el idioma de los indios bolivianos y otras asignaturas, a un grupo de combatientes que se preparaban junto con él. Como recreación contaban con una piscina y varios juegos de mesa; dominó, barajas, damas, ajedrez. La natación además de recreativa, era parte del entrenamiento así como las prácticas de tiro y las largas marchas por las montañas, lo que se puede comparar con el alpinismo.

Esta es una pequeña muestra de una faceta del quehacer humano de ese gran hombre, héroe, revolucionario. Che fue un apasionado deportista que disfrutó plenamente de los deportes que practicó y amó; que comprendió el papel formador de las disciplinas deportivas, tanto en lo psíquico, en lo físico y hasta en lo social partió de su propia experiencia personal para valorar acertadamente la importancia individual y social del deporte.

 

Conclusiones

Incantables jóvenes del mundo, deportistas, intelectuales, artistas, revolucionarios, luchadores sociales, enarbolan la imagen del Che, renovando su legado, y asumiendo su mensaje.

Los valores del Che son muchos, la perseverancia es uno de ellos, pues a pesar de su enfermedad, nunca eso constituyó un impedimento; al contrario lo ayudaba a vivir, se enfrentaba a cualquiera haciendo su mejor esfuerzo.

La combatividad era una de sus armas para con los demás; fue ejemplo de combatividad e inculcó a otros el espíritu de victoria, con su optimismo en el deporte, en la enseñanza y el la vida social. Su tenacidad y decisión, lo ayudó a no darse por vencido nunca y sacar lecciones de los reveses.

Era un hombre justo, ya que sentía como propia, cualquier injusticia que se cometiera contra sus semejantes y combatía sin tregua y con inteligencia.

Firmeza y valentía le sobraban para mantener sus convicciones con tenacidad e inteligencia, sin dejarse abatir por las dificultades y resistiendo todas las adversidades, enfrentanado  con decisión de vencer peligros, adversidades, dificultades y problemas.

 

Bibliografía

-Bayo, Alberto: Mi aporte a la revolución Cubana. Imprenta Ejército Rebelde. La Habana, 1960.

Cupull, Adys y Froilán Gonzáles: Ernestito vivo y presente. Editora Política. La Habana, 1889.

-Gálvez, Rodríguez William: Che deportists, Editora Política. La Habana. 1995.

-Gálvez, Rodríguez William: Viajes y aventuras del joven Ernesto.

_____________: Mi hijo el Che. Sudamericana Planeta, Argentina 1984.

-Periódicos Granma, Juventud Rebelde.

-Revistas; Verde Olivo, Bohemia.