Palabras claves: ACTIVIDADES FISICAS/PROMOCION DE SALUD/TERCERA EDAD

Título: Actividades Físicas para la Tercera Edad

Autor: Gaby Desant  

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URL: http://www.fitnesspersonal.com.ar/personal-trainers.htm

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Envejecimiento

El envejecimiento no tiene una edad de comienzo precisa.

Es un proceso contínuo que se inicia ya desde el nacimiento; una pendiente que algunos recorren con lentitud y otros con mayor rapidez. Los deterioros naturales de la edad se manifiestan lentamente a partir de los 35 años de vida, aproximadamente.

Desde la visión de la medicina deportiva, se considera que los mayores de 55 años de edad, van ingresando en la vejez. Generalmente se considera que tal estadío se hace notorio alrededor de los 65 años, pero este criterio cronológico no se ajusta, en todos los casos, a la realidad, pues observamos a diario a ciertos “jóvenes” con caracteres de personas mayores y asimismo individuos de la tercera edad que sorprenden por su vitalidad y plenitud.

Hoy es común visualizar a hombres y mujeres de 75 o más años con excelentes facultades mentales, pero con deficiencias en sus articulaciones o con disminuciones auditivas y/o visuales.

La época de aparición de los signos correspondientes a la tercera edad se conoce como “heterocronía” del envejecimiento.

La vejez es una cuestión individual y variable de persona a persona y que no puede encasillarse con criterios rígidos generales.

De cualquier modo, numerosos autores coinciden con establecer que, a partir de los 55 años, se instalan gradualmente una serie de cambios que van indicando el camino inexorable de acceso a la vejez. El envejecimiento comprende cambios biológicos, psicológicos y sociológicos, manifestándose principalmente una declinación gradual de las capacidades funcionales del organismo y una reducción de la resistencia al stress y a las enfermedades.

Tales cambios se deben en parte a factores genéticos, en parte a enfermedades adquiridas y, en gran parte al “sedentarismo”, estilo de vida moderno y perjudicial para las personas (hipokinéticos).

Así es que normalmente se observa una disminución de masa ósea que conlleva a las fracturas por menor densidad ósea (debido a la llamada osteoporosis) y no por una reducción de fósforo y calcio.

Las pérdidas óseas y las fracturas en la tercera edad ocurren, con frecuencia, en las vértebras, la cabeza del fémur y el radio. El envejecimiento de las articulaciones (artrosis) provoca disminución de la flexibilidad, de la estabilidad y de la resistencia a las cargas, lo cual viene acompañado de dolor e impotencia funcional. Por ello es sumamente importante que un programa de actividad física para la tercera edad incluya ejercicios de movilidad articular y fuerza muscular para mantener las articulaciones sanas y aptas.

Con la edad decae la nutrición de los músculos, lo que genera una pérdida de la resistencia a los esfuerzos. También se evidencia el deterioro del tejido muscular, que alcanza al 5% cada década. Esta hipotrofia muscular atenúa la fuerza del tronco y de las extremidades.

Sin embargo, el buen entrenamiento y una acertada utilización de los llamados músculos colaboradores, pueden compensar dicha declinación. Respecto a las modificaciones en el sistema nervioso por efecto de los años, es apreciable el aumento del tiempo de ejecución de los ejercicios físicos.

El problema no reside en los músculos, sino en el tiempo de conducción nerviosa.

En las clases de gimnasia, ello puede verse en la dificultad para seguir los ritmos de movimientos coordinados que requiere cada disciplina.

Con respecto a los cambios psíquicos en la vejez, aumentan los síndromes depresivos y es común observar ciertas patologías ocasionadas por stress.

Muchas personas mayores se sienten desvalorizadas por el culto de la juventud, que es sinónimo de dinamismo y porvenir.

Por eso la pasividad propia de esta edad, en algunas sociedades determina una situación de inferioridad que a veces no guarda relación con la realidad.

Como aparece el temor a la incapacidad y a la dependencia, aumenta sensiblemente el “cuidado personal” que motiva para emprender un programa de actividad física y recreación.

Beneficios de la actividad física en la tercera edad

En el sistema circulatorio:

Aumento del pulso de oxígeno (30 %)

Aumento del volumen ventilatorio (35 %)

Aumento de la capacidad vital (20 %)

Además, mejora significativamente la capacidad de trabajo físico, disminuyen las presiones diastólicas y sistólicas y el componente de grasa corporal.

Con un entrenamiento adecuado, el consumo de oxígeno puede mejorar a cualquier edad.

Un individuo de 65 años (entrenado) alcanza valores de consumo de oxígeno de una persona de 45 años (no entrenada).

Es decir, una persona ingresada de lleno en la vejez, puede retroceder en su edad biológica en esos parámetros.

Psicológicos: De acuerdo a estudios realizados por Young e Ismail sobre características de seres humanos (entrenados y no entrenados), se obtuvo lo siguiente:

Los primeros eran emocionalmente estables, seguros, transigentes y no convencionales.

Otros beneficios evidenciados por la gente que desarrolla un programa de actividad física son:

Mejoramiento de la propia imagen, menor depresión, mayor relajación, mejor calidad de sueño, mayor energía, menor ansiedad por consumir estimulantes o tranquilizantes, sensación plena de bienestar psicofísico.

 

Objetivos:

Sanitarios: mejorar la salud, compensar efectos del envejecimiento, no dependencia de familiares, mejorar la aptitud para tareas de la vida diaria.

Recreativos: distracción, disipar preocupaciones, pasar momentos agradables.

Sociales: integrarse a la vida en sociedad, no sentirse solos, generar nuevos vínculos

 

Evaluación Médica

Antes de elaborar un plan personalizado de ejercicios físicos para la tercera edad, es obligación del Trainer exigirle al alumno un chequeo médico completo, a los efectos de adquirir la información necesaria sobre las probables limitaciones, especialmente en el estado funcional cardio-respiratorio.

De ese modo, podrá trazarse con certeza un esquema de ejercicios acorde a las posibilidades de una persona mayor.