Las adaptaciones cardiovasculares de los deportistas de alto rendimiento permiten pronosticar lo adecuado del entrenamiento físico al que son sometidos. Los cambios auriculares, aunque no tan estudiados, se instauran más precozmente que los ventriculares. Para demostrarlo se realizó un estudio descriptivo, longitudinal, prospectivo, de carácter exploratorio,  con dos cortes transversales en  macrociclos del 2009 (IPFG-FPFE, (etapa precompetitiva) para los juegos del ALBA 2009) de los integrantes del equipo nacional masculino de Taekwondo. Nuestro universo y muestra estuvo constituido por 12 atletas. La investigación  se llevó a cabo mediante la realización de ecocardiograma,  aplicando además Doppler color y Doppler tisular para la obtención de las variables específicas involucradas en el estudio; se analizaron un nuevo grupo de variables que valoran la función cardiovascular de los atletas. Dentro de los principales resultados  existieron valores promedios para la edad de 22 años y para la edad deportiva de 12,6 años, además de una  talla promedio de 182,2 cm y un peso de 78,3 kg. En cuanto a las variables que miden función ventricular no sufrieron cambios significativos de una etapa a otra de la preparación física en el grupo de atletas estudiados excepto el TIV que sus cambios si fueron estadísticamente significativos. Los diámetros de la Aurícula Izquierda disminuyeron ligeramente  de la etapa de preparación general  a la etapa precompetitiva, hubo una disminución del volumen de la aurícula izquierda de 51,7ml a 47,3ml de una etapa a otra de la preparación y las presiones aumentaron para mantener una adecuada FE. La relación E/E’ fue altamente significativa evidenciando la adecuada función diastólica ventricular en estos deportistas. Las nuevas variables propuestas para medir contractilidad miocárdica (Strain y Strain Rate) fueron muy significativas y por su comportamiento demostraron la eficiencia del corazón entrenado  en los taekwondistas, además fueron muy significativas la FC y la MVI dando evidencia de un óptimo acondicionamiento cardiovascular. Esta investigación no es concluyente sino que propone la introducción de nuevas variables ecocardiográficas en el control médico del entrenamiento deportivo de nuestros atletas.